El Gobierno ha remitido a la Comisión Europea el Informe de Progreso Anual, un documento que recoge los avances en los compromisos fiscales y de política económica impuestos por Bruselas. Según ha informado el Ministerio de Economía, y tal como establece el marco europeo de gobernanza económica, España ha cumplido con éxito con las reglas fiscales y de gasto fijadas por la UE.
Los Estados miembros de la UE deben remitir el Informe de Progreso Anual antes del 30 de abril de cada año, detallando el grado de avance en la senda de gasto neto establecida por el Consejo, así como en los compromisos de reformas e inversiones.
El documento presentado por Moncloa da cuenta de la evolución macroeconómica más reciente y de las perspectivas para los próximos años, en un contexto marcado por la elevada incertidumbre derivada de la guerra de Irán y por la extraordinaria volatilidad de los mercados energéticos.
Irán hará mella en el PIB
Pese a la inestabilidad, el Informe mantiene inalterada la previsión de crecimiento real del PIB del 2,2% para 2026, en línea con el rango prudente del consenso de analistas de instituciones tanto públicas como privadas.
Como ya adelantó el titular del ramo, Carlos Cuerpo, en la rueda de prensa posterior el Consejo de Ministros, Economía estima un impacto entre 1 y 4 décimas de PIB en función del escenario de duración del conflicto, una horquilla excesivamente amplia para sustentar una calibración estable.
Cifras líderes en Europa
España cerró 2025 con un crecimiento del PIB del 2,8%, muy por encima de la media de la zona euro y con una aceleración en el cuarto trimestre hasta el 0,8% intertrimestral. La economía española creció en 2025 más del doble que la media de la zona euro y generó el 40% del empleo del área monetaria, pese a representar apenas el 10% del tamaño relativo de la moneda común.
Los datos del primer trimestre de 2026 confirman el mantenimiento de esa dinámica, con un avance intertrimestral del PIB del 0,6%, y con más de 530.000 ocupados adicionales en términos desestacionalizados respecto a un año antes. La afiliación a la Seguridad Social se sitúa en máximos históricos y previsiblemente cerrará el mes de abril por encima de los 22 millones de personas en términos de promedio mensual, por primera vez en la historia.
Cumplimiento de la regla de gasto
El Informe confirma que España cumplió con la regla de gasto comprometida con la Comisión Europea para 2025. El gasto primario neto, o gasto computable, creció el pasado ejercicio un 4,5%, dentro de los márgenes establecidos en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo (PFEMP) avalado por el Consejo ECOFIN.
En el acumulado 2024-2025, el gasto computable creció un 8,7%, también dentro del margen permitido por las reglas fiscales europeas. Para 2026, España prevé volver a cumplir con la regla de gasto. El crecimiento del gasto computable se situará en términos anuales en el 4,2% y en el acumulado del periodo 2024-2026 se situaría en el 13,3%, ambas cifras por debajo de los límites del 0,3% y del 0,6% del PIB que establecen las reglas fiscales europeas para esta variable.
Reducción del déficit
España cumplió en 2025 con su objetivo de déficit. El saldo público se situó en el 2,0% del PIB descontando las medidas extraordinarias, que incluyen el coste de las medidas adoptadas para paliar los efectos de la DANA, lo que supone una reducción de 0,3 puntos porcentuales respecto a 2024 y se queda 5 décimas por debajo del 2,5%.
Por primera vez en 18 años, España registró en 2025 un superávit primario excluyendo el impacto de la DANA, es decir, los ingresos públicos superaron a los gastos descontando el pago de los intereses de la deuda. Si se incluye el impacto de la DANA, el saldo primario se mantuvo en equilibrio.
Hito en la deuda pública
La ratio de deuda pública sobre PIB cerró 2025 en el 100,7%, por debajo del 101,4% previsto por Bruselas. La previsión para 2026 sitúa la deuda en el 99,3% del PIB, por debajo del umbral del 100% por primera vez desde 2018 y adelantando un año el objetivo fijado por el Gobierno para el final de la legislatura.
Desde el máximo alcanzado a inicios de 2021, la ratio de deuda se ha reducido ya en casi 26 puntos porcentuales, gracias al sólido crecimiento nominal de la economía y a la mejora del saldo público.
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