Eduardo Prieto Iglesias, director del Proyecto VAR en España, ha desvelado en una entrevista en ‘El Partidazo de COPE‘ la hoja de ruta del videoarbitraje español. El objetivo principal es regresar al espíritu inicial de la herramienta, aplicando una «mínima intervención» para que la tecnología solo actúe en «errores obvios, claros y manifiestos«. Con esta medida, se busca devolver la autoridad principal al árbitro de campo en la toma de decisiones.
El VAR tiene que intervenir lo justo»
Prieto Iglesias defiende que el nuevo enfoque implica «elevar el listón de intervención«, lo que resultará en un VAR menos intervencionista. «Nosotros la tendencia que tenemos y lo que queremos hacer es que el árbitro de campo decida, y solamente en caso de un accidente grave, entre el VAR«, ha afirmado, reconociendo que, aunque los números indican una bajada en las intervenciones, «aún hay errores».
Transparencia y errores asumidos
El responsable del VAR ha defendido la política de transparencia del Comité Técnico de Árbitros a través de iniciativas como el programa ‘Tiempo de Revisión‘. «Nosotros desde el primer momento apostamos por la transparencia, pero sobre todo, queremos contar por qué tomamos las decisiones«, ha explicado. Esta estrategia incluye reconocer públicamente los fallos: «Cuando nos hemos equivocado no lo podemos esconder, queremos normalizarlo«.
Eduardo Prieto Iglesias, en El Partidazo de COPE
Estos fallos, ha confirmado, tienen consecuencias, como la conocida «nevera» para los colegiados. Las decisiones sobre el rendimiento de los árbitros y el análisis de las jugadas polémicas se toman en una comisión técnica formada por ocho personas, que basa sus veredictos en los criterios establecidos por la FIFA y la UEFA.
El futuro: chip en el balón y segundas amarillas
Una de las grandes novedades para la próxima temporada será la intervención del VAR en segundas tarjetas amarillas que sean consideradas «errores claros y manifiestos«. Prieto Iglesias ha puesto un ejemplo: si un árbitro amonesta a un jugador por un golpe en la cara, pero la imagen demuestra que el contacto fue en el pecho, el VAR podrá corregir la decisión.
Además, se está estudiando junto a LaLiga la implementación de un chip en el balón. Esta tecnología, que ya se usa en competiciones de la UEFA, permitiría determinar con total precisión el punto de contacto en fueras de juego o identificar toques dudosos. «En caso de entrar, sin duda, pues sería afianzar mucho más la toma de decisiones«, ha señalado.
Estamos socialmente preparados para aceptar que cuando abramos el micrófono el árbitro indique el motivo de su toma de decisión»
Polémicas y procedimientos internos
Prieto Iglesias también ha aclarado el protocolo de comunicación entre la sala VOR y el colegiado de campo. La descripción de la jugada por parte del árbitro de VAR está permitida y es necesaria. Además, se realiza un «doble chequeo» en la comunicación para evitar errores graves, como uno ocurrido en la Premier League donde los árbitros hablaban de jugadas diferentes sin saberlo.
Sobre el tiempo de las revisiones, ha rechazado la idea de un límite de tiempo, ya que «hay cuestiones muy particulares» que requieren un análisis detallado. Sin embargo, ha admitido que minimizar la duración de las intervenciones es uno de los retos clave, porque «la credibilidad en la toma de decisión tiene mucho que ver con el tiempo«.

Mano de Diego Rico revisada por el VAR, en el Espanyol – Getafe
Finalmente, ha negado rotundamente la existencia de una «sala secreta» o de cualquier tipo de interferencia externa en las decisiones, asegurando que todo está grabado por cámaras. También ha aclarado que los famosos «muñecos» del fuera de juego son una recreación virtual para la televisión y no la herramienta con la que se toma la decisión, que se basa en la tecnología del proveedor Hawkeye.












