«Queremos ser la referencia en la comarca de Avilés«. En el Hispano no se esconden a la hora de anunciar cuál es su reto de cara al futuro. Con el primer equipo masculino asentando en Primera Asturfútbol y con el reto de tratar de escalar a Tercera Federación, los ojos están puestos en la sección femenina del club. «Es la gran apuesta de nuestro mandato. Hemos conseguido subir el equipo a Tercera Federación (la cuarta categoría del fútbol nacional) y no nos queremos detener ahí. Nuestra idea es colocarnos por detrás de Oviedo y Sporting«, subraya Nacho Nuevo, presidente del club, que desde hace años lleva apostando con fuerza por su cantera.
Los castrillonenses tienen, por el momento, un equipo alevín mayoritariamente femenino (solo hay un niño) y el primer equipo, pero para la próxima temporada van a aumentar la presencia en más categorías. «Ya conseguimos instalarnos en Tercera Federación y ahora queremos seguir creciendo», afirma Nuevo. Las castrillonenses se estrenaron esta campaña en el cuarto escalón del fútbol femenino nacional y, a pesar de ser noveles, acabaron el pasado fin de semana en una cómoda quinta plaza, en mitad de tabla. «El año que viene jugaremos el derbi contra el Avilés«, destaca el presidente como un punto clave en su crecimiento como principal cantera femenina de la comarca. «Para la siguiente temporada queremos sacar un infantil femenino y estamos pensando en sacar un infantil y juvenil unido. El otro día hubo una reunión en la Federación donde se habló de ello. Si no sale crearemos un filial para las jugadoras de esas edades», subraya. El objetivo final es «tener en todas las categorías un equipo femenino único, como en su momento el Femiastur o el Versalles«. «La apuesta es fuerte», sentencia.
La despedida a la portera / CHC
Una de las responsables del crecimiento de la cantera es Leticia González, coordinadora de la parte femenina. La castrillonense detalla algunas de las curiosidades que deja ver un equipo mayoritariamente femenino que se enfrenta, jornada a jornada, a equipos de niños. «Es duro, porque ellos tienen más fuerza y, con algo tan sencillo como meter cuerpo ya se llevan el balón. A nosotros lo que nos importa es la pura formación, no el resultado», explica. Sin embargo, esas carencias físicas obligan a las niñas a pulir otras cualidades, «como la técnica o la velocidad». «Hay algún padre que se frustra desde la grada, pero ellas saben que tienen que ir poco a poco. Tienen más paciencia que los espectadores», asegura. El buen trabajo ha llevado a dos de las jugadoras, Ana y Aroa, a entrenar con la selección asturiana sub-12, y la primera de ellas fue convocada para un torneo.
Si de algo puede presumir en el Hispano es de que da igual la edad, porque son una gran familia. Para prueba, el encuentro del pasado fin de semana que enfrentó a las de Piedras Blancas ante el Llanes. «Las alevines siempre se juntan para ir a ver al primer equipo. Las mayores les dejan entrar al vestuario y que se sientan una más. En el último partido se retiró Sarai, nuestra portera, y ellas le hicieron pasillo junto al resto de jugadoras», subraya González, que destaca la importancia de hacer una buena captación en colegios para seguir creciendo. «Vamos a seguir trabajando para conseguir nuestro objetivo. Poco a poco lo lograremos», sentencia.














