Fue un robo audaz y casi artesanal. Dos hombres entraron en la habitación 423 del hotel Wellington, en Madrid, y se llevaron la caja fuerte donde un empresario mexicano guardaba joyas y relojes de lujo valorados en unos 370.000 euros la tarde del 28 de septiembre de 2024.
Año y medio después, los relojes no aparecen, la investigación parece haberse atascado y no se encuentran pruebas contra la influencer Marta Hermoso, que fue detenida y está acusada de dar el chivatazo para que se cometiera el robo, según ha sabido el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica.
Tres ladrones grabados
La investigación de la Policía y las cámaras de seguridad del hotel señalaron a dos ladrones y a su presunto jefe y cerebro, Daniel, un viejo conocido de la policía con más de 60 detenciones a sus espaldas. Los dos primeros se llevaron la caja fuerte dentro en una maleta gris; antes, Daniel estuvo en el hotel, incluso hizo una fotografía de la puerta y el número de la habitación que fue asaltada.
La prostituta operada
En sus declaraciones, el hombre afirmó que el robo se lo había propuesto una «prostituta joven y atractiva, morena» que tenía y «los labios y los pechos operados» con la que había concertado una cita sexual en el hotel. Iniesta afirmó que, cuando llegó al hotel, esa mujer le llamó a su teléfono móvil, le pidió que subiera a la habitación 423 y, una vez allí, en la puerta, le dijo que el cliente con el que estaba tenía «seis relojes y un taco de dinero».
El supuesto organizador del golpe, que ha vuelto a entrar luego en prisión por otro robo, asegura que rechazó esa propuesta y se fue del hotel. Luego, identificó a esa mujer en una fotografía que le enseñó la policía como la influencer, estilista y diseñadora de moda Marta Hermoso, vecina del barrio de Salamanca en Madrid y amiga de famosos como Victoria Federica de Borbón.
«No le conozco»
Marta Hermoso siempre ha mantenido su inocencia. Insiste en que ella no conoce al ladrón y que no es prostituta. El último informe entregado por la Policía al juzgado número 33 de Madrid, de hecho, no ha encontrado pruebas contra ella. El análisis del teléfono móvil del cerebro del golpe y el de la influencer, revelan que no tuvieron ninguna llamada ni mensaje ni conexión entre ellos.
La influencer sí admitió conocer al empresario mexicano, un hombre casado al que acompañó durante aquellos días en Madrid. Incluso entregó al juzgado los mensajes de whatsapp que se cruzaron antes y después del robo. Los mensajes muestran la confianza entre los dos. Así, tras una cita, le escribe: «me encanta tu voz. Lo más sexy del mundo». Ella responde que el empresario es «demasiado cute».
Después del robo, siguen escribiéndose. Ella le pregunta si alguien puede haberles seguido durante sus salidas de ocio por Madrid: «¿han robado en más habitaciones o solo en la tuya?». Y también: «¿tú no andas en ninguna cosa rara, no?». El empresario mexicano le responde: «soy empresario, no mames».
Otra mujer
Las cámaras de seguridad del hotel, de hecho, muestran a Marta Hermoso la tarde anterior al robo llegando junto al hombre, con quien acudió a su habitación, declaró, para que se cambiara de calzado. Esa visita duró unos diez minutos, según la mujer.
Las grabaciones recuperadas por la policía muestran a otra mujer que acudió aquella madrugada con el empresario al hotel y estuvo en su habitación varias horas. Esa mujer, conocida de Marta Hermoso y que se define como influencer, también está investigada en el robo por si hubiera sido ella quien dio el chivatazo a los ladrones.












