El derbi aragonés de Segunda División entre el Huesca y el Zaragoza ha terminado ofreciendo una imagen bochornosa, con una pelea multitudinaria sobre el césped y dos expulsados, los porteros de ambos equipos, Esteban Andrada y Dani Jiménez. Todo ha sucedido en el tiempo ya de descuento, en el 95, cuando el colegiado Dámaso Arcediano Monescillo no ha dejado sacar una falta rápida a Andrada y ha acudido al monitor del VAR para revisar una posible roja de Tasende por soltar una patada a un rival.
En ese momento, Pulido se ha dirigo a Andrada y el guardameta argentino le ha empujado tirándole al suelo, lo que le ha valido la segunda tarjeta amarilla y la consiguiente expulsión. En ese momento, al parecer, el capitán del Huesca ha seguido hablando con el portero zaragocista, que se ha lanzado hacia él propinándole un derechazo que le ha dejado un fuerte golpe en el ojo izquierdo.
Entonces se ha formado un tumulto con las plantillas de ambos equipos, incluidos miembros del banquillo que han saltado al césped, en el que ha habido golpes y empujones por ambas partes. Una vez separados los jugadores, el VAR ha avisado a Arcediano Monescillo para que revisara las imágenes, en las que se veía claramente como Dani Jiménez, portero de la SD Huesca, saltaba sobre el grupo y le propinaba otro puñetazo a Andrada.
El colegiado le ha mostrado la roja directa, y el duelo, al que apenas le quedaban unos segundos, ha terminado con Francho y Pulido, los dos capitanes, bajo palos haciendo de porteros improvisados. Además, el colegiado ha terminado expulsando también a Dani Tasende por doble amarilla.
El Huesca se llevó el partido al vencer por 1-0.












