Tras su reciente incorporación a la dirección del Departamento de Energía del CIEMAT, Emilio Gómez Lázaro y el organismo afrontan una etapa crucial marcada por la urgencia climática y la necesidad de soberanía tecnológica. En esta conversación, se desglosan los pilares estratégicos para consolidar el liderazgo del centro en el ecosistema energético global.
¿Cuáles son los pilares maestros de su plan de acción y qué sello personal busca imprimir en esta nueva etapa?
Mi aspiración es dar continuidad al excelente trabajo realizado por mi predecesora, Mercedes Ballesteros. El CIEMAT debe seguir desempeñando un papel central en la investigación, la madurez y el despliegue de tecnologías renovables, eficiencia energética y análisis de sistemas.
Siendo el departamento de mayor tamaño del centro, contamos con infraestructuras singulares a nivel mundial como la Plataforma Solar de Almería (PSA) y el CEDER en Soria. El plan de acción se apoya en tres pilares: reforzar el liderazgo en tecnologías maduras (eólica y fotovoltaica) sin descuidar las emergentes; intensificar la colaboración con universidades y centros internacionales; y, fundamentalmente, acelerar la transferencia al tejido industrial para responder a las necesidades reales del mercado.
¿Cómo debe evolucionar el modelo directivo para que la investigación de vanguardia responda con agilidad a las urgencias actuales?
El sector evoluciona a una velocidad sin precedentes. Las renovables son ya, en muchos casos, la opción más económica gracias a su carácter endógeno. Sin embargo, debemos buscar un equilibrio estratégico y complementario entre tecnologías para garantizar la seguridad del suministro y la contención de costes. Actualmente, estamos en un periodo de reflexión en todo el CIEMAT para definir nuestra estrategia de I+D, optimizando el uso de los recursos públicos en líneas que ofrezcan el mayor retorno a la sociedad. Este proceso incluye un diálogo constante con la industria y la sociedad para asegurar que nuestras apuestas estratégicas sean certeras.
¿Qué papel juega el Departamento en el cumplimiento del PNIEC y en qué tecnologías están redoblando esfuerzos?
El PNIEC 2023-2030 es nuestra hoja de ruta. Aunque sus objetivos son a corto plazo para los tiempos de la investigación, el CIEMAT ha sido clave para que muchas tecnologías alcancen la madurez necesaria para lograrlos. Trabajamos tanto en la oferta (desacoplando producción de emisiones) como en la demanda (eficiencia energética). Nuestras líneas de acción abarcan desde generación eólica y fotovoltaica hasta redes inteligentes, almacenamiento, valorización de residuos y portadores energéticos verdes. Además, damos soporte técnico al Gobierno en el desarrollo de estas estrategias.
¿Qué mecanismos prevé para asegurar que el conocimiento generado se transforme en soluciones industriales competitivas?
Históricamente, el CIEMAT ha sido cuna de conocimiento para la industria. Nuestra fortaleza diferencial es la capacidad de ejecutar proyectos tractores de dimensiones medias y grandes, lo que nos sitúa muy cerca de la fase de mercado y validación final. Para potenciar esto, nos apoyamos en la Subdirección General de Relaciones Institucionales y Transferencia del Conocimiento, facilitando esquemas de financiación pública, privada o mixta. La transferencia es un área de mejora continua tanto a nivel nacional como europeo.
En un contexto de seguridad nacional, ¿cómo se posiciona el departamento en tecnologías críticas como el almacenamiento o el hidrógeno verde?
España es un referente gracias a sus recursos naturales, pero enfrentamos el reto de la debilidad en las interconexiones (la «isla energética»). Para superar la variabilidad de la eólica y solar, el almacenamiento es el pilar fundamental. En el CEDER (Soria) disponemos de una microrred renovable única en España que integra fotovoltaica, eólica distribuida, diversas químicas de baterías, almacenamiento mecánico e hidráulico y biomasa. Esto permite ensayar estrategias de control en escenarios reales.
En almacenamiento térmico, la PSA es estratégica para investigar nuevos materiales a alta temperatura y descarbonización industrial. Respecto al hidrógeno, abordamos toda la cadena de valor: desde la electrólisis avanzada y procesos termoquímicos solares hasta su integración en redes complejas y análisis de viabilidad técnico-económica.
¿Cuál es su mensaje para los ciudadanos sobre el retorno que el CIEMAT ofrece a España?
Nuestra misión es ser un referente en energía y medioambiente con vocación de servicio público. Buscamos fomentar un modelo productivo basado en la ciencia y la innovación. Personalmente, tras una vida vinculada a la universidad, incorporarme al CIEMAT es una oportunidad apasionante para contribuir a los retos que tenemos por delante. Seguiremos transformando el conocimiento en avances tangibles para la sociedad.









