El dato de participación de las elecciones andaluzas ha sido el mejor en unos comicios autonómicos desde 2008 y un récord si se tiene en cuenta que en esta ocasión no había coincidencia electoral con las generales. Finalmente, se ha quedado cerca del 65%, ocho puntos por encima de las elecciones de 2022.
El dato se sitúa muy por encima del 58% de 2018 y del 56% de 2022. Hay que remontarse al año 2008 para encontrar un nivel de votantes similar. Entonces, con coincidencia electoral, se llegó al 72%. La cifra, además, cobra especial relevancia dado que el censo ha aumentado y por tanto había más personas llamadas a las urnas.
El dato se asemeja así al alcanzado en los últimos comicios generales de 2023 y de 2019. Hace tres años, en los comicios que mantuvieron en el Gobierno a Pedro Sánchez se registró un 69% y cuatro años antes el dato final fue de un 65%.
Este aumento de la participación ha sido clave en los resultados electorales porque ha reflejado un aumento de la movilización de formaciones de izquierdas, especialmente liderada por Adelante Andalucía que no sólo ha conseguido arrebatar votos al PSOE sino que ha sumado los suficiente para quitarle diputados a Moreno.















