Sin Alberto y sin Gere, obligado a remar contra corriente por un penalti más que dudoso en contra en el inicio del partido y en uno de los escenarios más complicados de la categoría, el CD Castellón se exprimió para sacar su mejor versión, doblegar al Málaga CF y culminar una remontada de oro en La Rosaleda.
Para empezar, Pablo Hernández eligió el plan que le había servido, en la anterior jornada, para doblegar la resistencia del Burgos en el SkyFi Castalia. Añadió en el once titular a Cipenga, manteniendo a Jakobsen en el verde y dejando a Barri como único mediocentro puro.
En la práctica, la pizarra saltó por los aires en el minuto 10. Cuando parecía que el Castellón estaba cerca de capear el arreón inicial del Málaga (que había aprovechado cada mínimo desajuste para correr y profundizar, con Joaquín y Dotor perdonando en el área), el albinegro Diego Barri cometió un error imperdonable: tener brazos.
Ocurrió tal que así: Barri despejó, la pelota rebotó en Chupe y golpeó el brazo del jugador del Castellón. Tiempo mínimo, distancia mínima, intención inexistente. Castigo máximo: el árbitro pitó penalti, el VAR no apareció y Chupe batió por bajo a Matthys.
La escena del 1-0 se añadió al serial de capítulos arbitrales de aire contrario para los orelluts. Sucedió contra el Málaga en la primera vuelta, sin ir más lejos. Sucede en especial en los últimos partidos, donde se alternan los penaltis con las expulsiones en contra. Está siendo una constante con este Castellón ambicioso: equipo grande, arbitrajes pequeños. Indudablemente, un factor a tener en cuenta.
Quizá por la costumbre, el Castellón salió del accidente con entereza. Niveló fuerzas y dio un zarpazo al marcador en la única llegada de veras clara. Cerca de la media hora, Cipenga maniobró por la izquierda y habilitó a Cala, que definió con la zurda de primeras. El 1-1 se hizo el remolón con el toque del portero Alfonso Herrero, que no evitó el festejo visitante. Burlona, la pelota atravesó la línea de meta.
Tras el empate, el duelo, que había empezado al máximo nivel de intensidad, se serenó. Sin perder la pierna fuerte y el aroma a noche importante, los ataques se achataron y el orden gobernó en las dos mitades del campo. El 1-1 parecía una consecuencia lógica en el tiempo de descanso.
La segunda mitad
En el vestuario se quedó el delantero Camara. Pablo recurrió a Ronaldo Pompeu, que auxilió a Barri en la medular, y adelantó a Jakobsen a la punta del ataque. Fue casi magia: en el primer minuto, tras picotear un balón al espacio, el danés rozó el 1-2. Con el portero batido, lo evitó Puga bajo palos.
La ocasión avanzó unos minutos de dominio del Castellón, que merodeó el área del Málaga. Eso sí, los locales, que solo habían perdido un partido en casa en toda la Liga (en septiembre), demostraron capacidad competitiva. Asomaron incluso en ataque, en una oportunidad clara: Niño templó el centro a la llegada de Joaquín, y no fue gol porque se cruzó a tiempo Sienra. Al poco, en otra similar, Matthys repelió el tiro de Ochoa.
En el pulso, creció el Castellón. Jakobsen acarició otra vez el gol ante Alfonso, en posición forzada, y Cipenga y Cala casi repiten la del 1-1; poco antes de que otra vez Alfonso tapara otro tiro esquinado de Cala.
Eran los teloneros del fiestón: en el minuto 68, Cala culminó, tras una lujosa dejada de Cipenga, un ataque colectivo superior; y al poco, el propio Cala sorprendía al cabecear la enésima jugada maestra del laboratorio de la estrategia.
Tocaba resistir y el Castellón resistió. Encajó el 2-3 en un cabezazo de Chupe, tras un pequeño despiste en un saque de banda, pero amuralló el área en los siete minutos de añadido. Matthys tapó la última de Chupe y el árbitro señaló el cielo en el pitido final. El cielo: ese es el límite de este Castellón.
Ficha técnica:
2 – Málaga: Alfonso Herrero; Puga, Murillo, Einar Galilea, Rafita; Joaquín (Haitam, m.78), Izan Merino, Dotor, Aaron Ochoa (Jauregui, m.78); Niño (Lobete, m.69) y Chupete.
3 – Castellón: Matthys; Mellot, Brignani, Sienra (Tincho, m.86), Lucas Alcázar; Pablo Santiago (Mabil, m.67), Cala, Diego Barri, Jakobsen (Raúl Sánchez, m.79); Brian Cipenga; y Cámara (Ronaldo, m.46).
Goles: 1-0, M.12: Chupete, de penalti. 1-1, M.27: Cala. 1-2, M.69: Cala. 1-3, M.76: Cala. 2-3, M.85: Chupete.
Árbitro: Carlos Muñiz Muñoz (Comité Aragonés). Mostró cartulina amarilla a los locales Dotor (m.25) y Lobete (m.75), y a los visitantes Sienra (m.56), Ronaldo (m.72), Tincho (m.93) y Birgnani (m.96).
Incidencias: Partido de la trigésima séptima jornada de LaLiga Hypermotion disputado en el estadio de La Rosaleda de Málaga ante 30.000 espectadores. EFE













