El abogado Javier Iglesias, que se negó el pasado miércoles a contestar en el juicio de Kitchen alegando secreto profesional, sí respondió en 2023 a las preguntas que le realizaron en la pieza separada número 36 del caso Tándem sobre la visita que llevó a cabo en prisión a Luis Bárcenas. Este letrado, a quien José Manuel Villarejo consideraba su interlocutor con el expresidente del Gobierno del PP Mariano Rajoy, aseguró sentirse «muy manipulado» por el comisario, que plasmó en sus agendas el contenido de las conversaciones que mantuvieron, algunas de las cuales fueron grabadas.
Este periódico ha tenido acceso a la grabación de su declaración, que se produjo el 7 de junio de 2023, en la que fue interpelado por la visita que realizó en 2013 al extesorero del PP. En esa comparecencia Iglesias, al igual que hizo el pasado miércoles en el juicio del caso Kitchen, blandió su secreto profesional para no contestar las preguntas que le hacía el exjuez Javier Gómez de Liaño, quien fue el abogado de Bárcenas durante los hechos. Sin embargo, este letrado sí contestó a las preguntas que le hicieron el exjuez, pero también el fiscal Miguel Serrano y la abogada actual del extesorero del PP, Marta Giménez-Cassina, durante casi una hora.
Javier Iglesias, abogado, a la llegada a la Audiencia Nacional. / José Luis Roca
«No disfruté de ninguna sala especial. Yo estuve en el locutorio, inicialmente le pedí al funcionario que quería una entrevista reservada. Este funcionario me pasó a una sala más pequeña y cuando no llevaba allí ni medio minuto vino otro funcionario y dijo que era entrevista con letrado y que tenía que ser en el locutorio normal y allí fui y allí se desarrolló», respondió a Gómez de Liaño.
‘El Largo’, como le llamaba Villarejo
‘El Largo’, como llamaba Villarejo a este letrado, también respondió, aunque de forma negativa, a la pregunta de si había ofrecido a Bárcenas «valorar el despido que le correspondía como tesorero del Partido Popular: «Para nada. Yo no tenía esa encomienda del Partido Popular», dijo, para después explicar que no había sido abogado de Bárcenas, sino que había acudido al centro penitenciario acompañado de su abogado, «que es distinto. Y fui con una encomienda de dos clientes míos que estaban en Gürtel. Yo no le puedo desvelar el contenido de la conversación con el señor Barcenas, sí le puedo decir, porque se ha dicho hasta la saciedad, que yo le amenacé y no es cierto. No le amenacé ni le he hecho propuestas ilícitas, porque no es cierto. Además, el señor Bárcenas me pidió disculpas en la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando», declaró.pr
Además, en su declaración del pasado lunes como testigo en el juicio de Kitchen, Gómez de Liaño acusó directamente al abogado Javier Iglesias de reunirse con su cliente para ofrecerle «en nombre del PP […] amortiguar» su estancia en la cárcel a cambio de que «rebajara la tensión» en relación con la contabilidad ‘b’ del partido.

Mariano Rajoy, sale de la Audiencia Nacional, después de declarar por el caso Kitchen. / José Luis Roca
En sus respuestas al fiscal Miguel Serrano, quien puso en cuestión la deontología de Iglesias por visitar a Bárcenas justo después de que el entonces abogado del extesorero Alfonso Trallero abandonara su defensa, Iglesias se extendió todavía más en sus explicaciones sobre Bárcenas. «Todo el mundo piensa que yo al señor Barcenas le conozco ese día que voy a verle, pero el señor Barcenas era un asiduo de mi despacho. No había una semana que el señor Barcenas no estuviese en mi despacho. ¿De acuerdo? Ese es el contexto», respondió.
Al preguntar el fiscal Serrano sobre si esa relación era personal o profesional, Iglesias respondió, de forma literal: «Desde el año 2009 hasta el año 2013 yo tengo una relación muy continuada con el señor Bárcenas. […] Es profesional, claro que sí, absolutamente, como abogado del señor Lapuerta y del señor García Pozuelo«.
«Me he visto muy manipulado»
También contestó Iglesias a la pregunta del fiscal Serrano sobre si había acudido a prisión a reunirse con Bárcenas por orden de Villarejo. Este letrado, tras apuntar de forma tímida que era secreto profesional, llevó a cabo una extensa explicación: «A mí sí me ha sorprendido mucho ver que de algunas de las conversaciones que yo he tenido con el señor Villarejo, él parece ser que daba cuenta a sus superiores o a su gente de la policía y eso me ha sorprendido porque siempre que yo hablaba con él hablaba como abogado. Yo desde luego no le doy cuenta al señor Villarejo de mi conversación con el señor Barcenas, sin perjuicio que la pudiese comentar y él la pudiese utilizar porque yo a toro pasado me he visto muy manipulado«, dijo
De esta forma Iglesias respondía la pregunta que le realizó el fiscal Serrano en relación a las continuas alusiones que se pueden leer en las agendas de Villarejo sobre la supuesta interlocución de este letrado entre el comisario jubilado y el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy.
Declara el miércoles
Precisamente, Iglesias ha vuelto a ser citado en el juicio de Kitchen para declarar como testigo el jueves 30 de abril. Y su comparecencia ha sido señalada después de que la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, suspendiera su intervención cuando este abogado anunció que no pensaba responder «ni a una sola pregunta» que se le hiciera, alegando que de lo contrario se quebrantaría su secreto profesional.

El excomisario de la Policía José Manuel Villarejo. Juicio de la Operación Kitchen, en la Audiencia Nacional. / José Luis Roca
Al alegar este abogado esta situación, la jueza Palacios preguntó si había sido letrado de alguno de los investigados, ante lo que Iglesias tuvo que contestar: «No». Para después recordar que sí fue defensor de la mujer de José Manuel Villarejo que, sin embargo, nunca estuvo imputada en este procedimiento, aunque sí en otra de las piezas de la macrocausa Tándem.
«La actitud» de Iglesias
Antes de suspender su declaración, la presidenta del tribunal, que aseguró que no le gustaba «la actitud» de Iglesias, definió su intervención ante el tribunal como «bastante incorrecta». El letrado aludió a las normativas que, según su opinión, le impedían declarar en el juicio de Kitchen: «Pedí un informe en su día al ilustre Colegio de Abogados de Madrid y me dijeron que no podía desvelar absolutamente nada de mis relaciones habidas en el ejercicio profesional. Entonces no es que no quiera colaborar con este ilustrísimo tribunal, es que no puedo», explicó.
Después anunció, en defensa de su decisión: «El señor Villarejo es letrado en ejercicio y porque cualquier conversación que yo haya tenido con un letrado en ejercicio y cualquier hecho o noticia que yo haya conocido a través de un letrado o de cualquier otra persona es secreto«, zanjó.
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