Hay un sacrificio a nivel familiar; mucho tiempo fuera de casa y muchos cambios de residencia forzados

‘Top Gun’ ha regresado a las salas de cine con motivo del 40 aniversario de la mítica película. Más allá de volver a disfrutar del filme en pantalla grande, Filmax Gran Vía acogió un evento especial para recordar el fenómeno que marcó a toda una generación, con la presencia de pilotos del Ejército del Aire y del Espacio.

Evento de ‘Top Gun’ en Filmax Gran Vía

La cita sirvió también para resaltar el peso que la película ha tenido más allá de Hollywood. José Fernández Espejo, Antonio Mancebo y Manuel Serrano participaron en un coloquio sobre la relación entre la ficción y la aviación militar, así como sobre la influencia que la película ha tenido en toda una generación de pilotos.

El evento también contó con la actuación en directo de la Unidad de Música de la Inspección General del Ejército, que interpretó algunos de los temas más icónicos de la saga. Entre ellos sonó ‘Take My Breath Away’, una de las canciones más destacadas de la banda sonora del universo de ‘Top Gun’.

En una entrevista con ‘Mundo Deportivo’, Antonio Mancebo, comandante y piloto de F18 (Ala 15), explicó la influencia de ‘Top Gun’ en su vida personal y profesional: «Si tenía alguna duda, a partir de entonces, todo mi BUP lo pasé con la carpeta llena de F-14, de F-18, de Tom Cruise, y ya tuve claro que mi pasión y mi objetivo era ser piloto de combate, y desde entonces enfoqué toda mi atención en conseguirlo».

Antonio Mancebo, piloto de combate del Ejército
Antonio Mancebo, piloto de combate del EjércitoBúscate la vida / Youtube

Ser piloto de combate también tiene una cara menos visible que pocas veces se cuenta. Preguntado por el precio a pagar o las consecuencias de su trabajo, Antonio Mancebo destacó el poco tiempo que pasa con su familia y los constantes cambios de destino: «Llevo como siete mudanzas y mucho tiempo fuera de casa. Ahora vengo de Grecia, de unas maniobras con el ejército. Luego nos vamos a Estonia a una misión. El año pasado estuvimos cuatro meses fuera, en Lituania, en otra misión. Entonces, hay un sacrificio a nivel familiar. Son muchas horas dedicadas, mucho tiempo fuera de casa y muchos cambios de residencia un poco forzados».



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