Disponer de una plaza de garaje se ha convertido en un auténtico privilegio en muchas ciudades españolas. Garantiza aparcamiento, evita pérdidas de tiempo buscando sitio y protege el coche de golpes o robos. Sin embargo, también implica ciertas obligaciones legales que muchos conductores desconocen.
Y es que tener el coche parado durante meses en un garaje puede salir caro si no se cumplen las normas. Existe una exigencia legal que no depende del uso del vehículo, sino de su situación administrativa.
El seguro es obligatorio aunque no se circule
La legislación española es clara: cualquier vehículo dado de alta debe contar con seguro en vigor. Así lo establece la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, que obliga a todos los propietarios a mantener una póliza activa.
Esto se aplica incluso si el coche no se utiliza. Aunque permanezca inmovilizado en un garaje privado, sigue siendo obligatorio asegurarlo mientras no se haya dado de baja. No cumplir con esta norma puede derivar en sanciones importantes.
Policía poniendo una multa / Getty Images
Así son las multas: pueden llegar a 3.005 euros
Las sanciones por no tener seguro están recogidas en la misma ley y pueden variar según el caso. La multa mínima parte de 601 euros y puede alcanzar los 3.005 euros.
La cuantía depende de factores como el tipo de vehículo, el tiempo que lleva sin seguro o si existe reincidencia. Aunque el coche esté parado en un garaje, la infracción sigue siendo válida y sancionable.
Además, la Dirección General de Tráfico advierte de que este problema es más común de lo que parece. Se estima que millones de vehículos circulan —o permanecen dados de alta— sin seguro en España.
A esto se suman posibles medidas adicionales como la inmovilización del vehículo, su traslado a un depósito o incluso su precinto. Estas acciones pueden alargarse durante meses y todos los costes asociados recaen sobre el propietario.
La única excepción legal
Existe una forma de evitar esta obligación: dar de baja el vehículo. Solo cuando el coche está registrado como baja temporal o definitiva en el Registro de Vehículos deja de ser obligatorio contratar un seguro.
Fuera de este supuesto, tener un coche guardado sin uso no lo exime de responsabilidades. Mientras siga dado de alta, debe cumplir con la normativa vigente, independientemente de que circule o no.












