El expresidente del Gobierno del PP Mariano Rajoy ha declarado ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga la operación Kitchen que es «absolutamente falso» que el extesorero del PP Luis Bárcenas le entregara la contabilidad ‘b’ del partido, como explicó el extesorero en la vista oral, que señaló que el exlíder popular se giró en su sillón y procedió a romper el documento en una máquina de destrucción de papeles.
El interrogatorio del expresidente del Gobierno ha comenzado de forma muy trabada, en la que la abogada que representa a la acusación que ejerce el PSOE, Gloria de Pascual, hacía preguntas y el testigo contestaba con un lacónico «no». Todo ello acompañado de continuas interrupciones de la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, que no ha dejado a la letrada pasar una para evitar que se saliera del contenido del juicio. Un tira y afloja que ha empezado desde que la abogada le ha preguntado si se le conocía como «M.Rajoy» o «RAJ» o de cualquier otra forma. «Yo me llamo Mariano Rajoy como todo el mundo sabe y luego cada uno me llama como quiere, pregúntele a ellos«, se ha revuelto el testigo.
Tras señalar que él trataba más con ministros que con secretarios de Estado, salvo quizá los de Economía, por la situación económica que se vivía en ese momento, ha admitido que probablemente trató con Jorge Fernández Díaz sobre el caso Gürtel y la causa relativa a la financiación ilegal del partido. “Es posible que comentáramos algo con él porque era un tema que no era grato, pero consecuencias de ahí ninguna”, ha señalado Rajoy.
En el sumario hay numerosas anotaciones y grabaciones que apuntan a que la Kitchen se creó para ‘salvar’ a Mariano Rajoy de su supuesta implicación en el caso Gürtel. El propio Luis Bárcenas en su declaración en el juicio reconoció que le habían sido sustraído un pendrive con grabaciones a Rajoy y al ‘popular’ Javier Arenas. Las agendas de Villarejo evidencian que la trama parapolicial se alarmó por la existencia de estos audios. Por eso habrían creado «un gabinete de crisis» y le dieron «al tarro» para tratar de conseguir las grabaciones y destruirlas
A las quejas de la presidenta, que motivaron las continuas protestas de la abogada del PSOE, se sumó el fiscal César de Rivas Verdes-Montenegro, que también la interrumpió para advertir que lo que preguntaba estaba fuera de la causa.
Sobre los SMS que le envió a Bárcenas diciéndole que fuera fuerte, en una clara muestra de apoyo al ser investigado, el expresidente ha respondido: «No lo recuerdo, no se si me lo mandó, reconocerlo no lo puedo reconocer porque no lo he mandado ya. No tengo ni la más remota idea». Según ha dicho, su explicación cambió cuando supo que guardaba 48 milones en Suiza, pero no recordaba cuándo y los mensajes, según le ha señalado el letrado.
Este jueves, además del expresidente del Gobierno está citada como testigo la que fuera su ‘número dos’ en el PP, ex ministra de Defensa y expresidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal. El juez que instruyó el caso en la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, no vio indicios suficientes para acusarles.
Asimismo, comparecerán como testigos el exministro del Interior Juan Ignacio Zoido, los ex secretarios de Estado José Antonio Nieto e Ignacio Ulloa Rubio, y el que fuera jefe de gabinte de María Dolores de Cospedal en el Gobierno castellanomanchego, José Luis Ortiz.
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