«Me arrepiento todos los días de haber vendido el Zamora CF». Esa fue la frase que Víctor de Aldama pronunció en uno de sus regresos al Ruta de la Plata, en concreto en diciembre de 2025, cuando acudió al estadio para ver a su exequipo frente al Madrid Castilla, y es que la semilla que el club rojiblanco implantó en el madrileño parece haber calado hondo.
El empresario estuvo seis años como presidente del club del Duero, de 2018 a 2024, un tiempo en el que la entidad creció en todos los ámbitos: Aldama desembarcó con la primera plantilla en Tercera División, con una deuda que en su momento se veía insuperable cercana a los 350.000 euros, y lo vendió con el equipo recién ascendido a Primera RFEF tras un memorable play-off que tuvo su culmen en San Sebastián de los Reyes.
Aldama, en el partido del play off contra el Sanse / J. L. F.
Fue en ese momento, en junio de 2024, cuando exresponsable tuvo que tomar la decisión de traspasar el Zamora CF, no por gusto propio sino por la situación judicial personal que atravesaba y que estaba salpicando el club al tener las cuentas bloqueadas y lo hizo al Grupo Páez, con el que negoció la venta con el reto de que el club pudiera seguir adelante.
CARTA DE DESPEDIDA DE ALDAMA
«Me voy con el corazón roto»
«Hoy es un día muy duro para mí. Nunca imaginé que mi despedida de esa gran ciudad y de nuestro querido Club fuese a través de estas líneas y en una situación tan complicada. Cuando hace 6 años me ofrecieron emprender un proyecto deportivo en Zamora, lo hice pensando en que sería un negocio más, pero pronto me di cuenta que el Zamora Club de Fútbol iba a significar mucho más para mí. Lo supe desde el primer momento en el que nos presentamos públicamente un 5 de junio de 2018 y los socios nos dieron su confianza para hacernos cargo de la deuda y gestionar el Club.
Aunque ha supuesto una responsabilidad y un enorme desgaste, el Zamora C.F. se convirtió en mi familia desde el primer momento. Habéis sido esa vía de escape a la que acudir cuando las cosas a nivel personal o profesional no iban tan bien y hoy sólo me vienen a la cabeza todos los momentos bonitos que hemos vivido juntos. Lo que ha pasado durante estos meses ha sido muy injusto y me ha destrozado la vida.
Siento muchísimo que el nombre del Zamora, su escudo y su historia, se hayan vistos salpicados por todo esto pero quiero apelar a mi presunción de inocencia y confío en que pronto pueda acabar esta horrible pesadilla. Me da muchísima pena irme así después del trabajo y todo lo que he hecho sin escatimar esfuerzos. Durante todos estos años siempre he apostado por ofreceros un proyecto ganador y aunque algunas veces hemos tenido más suerte y otras veces menos, la realidad es que cogimos el Club en Tercera División y hoy está en Primera RFEF. Ahí están los récords, los resultados y los ascensos que siempre quedarán en la historia de nuestro querido Zamora.
Agradecer el apoyo a todo el mundo: aficionados, con quienes me emociono recordando cómo me decían en el Play Off contra el Sanse que no me fuera, a todos los patrocinadores porque su apoyo ha sido fundamental para mí y a tanta y tanta gente que nos han apoyado incondicionalmente al Club y a mi personalmente. También quiero agradecer el compromiso de todos los jugadores que han defendido este escudo durante estos años pero en especial a la plantilla de este año por su enorme esfuerzo pese a todas las circunstancias que les ha tocado vivir. Gracias especialmente al míster y su gran cuerpo técnico, porque volvió al Zamora a pesar de tener otras ofertas. Volvió porque creía en mí, en el Zamora y en el proyecto y ha cumplido con creces las expectativas que todos teníamos depositadas en él. Y por último gracias también a la prensa por el apoyo dado al Club y a mí, aunque no lo haya sentido en estos últimos meses pese a mi derecho a la presunción de inocencia. Entiendo que forma parte de su trabajo y que siempre quieren trasladar a los aficionados aquello que sea noticia. Me voy con el corazón roto. Me dijeron una frase que hoy compruebo que es muy cierta: “A Zamora llegas llorando y te vas llorando”.
Es duro, muy duro, pero en estos momentos era lo mejor. Pido perdón si algo he hecho mal o si me he podido equivocar en algo como ser humano, pero nunca he pretendido hacer daño ni nada malo al Club. Al contrario, creo que puedo decir orgulloso que hemos sido un ejemplo en cómo hacer las cosas. Me da muchísima pena irme así pero quiero por último que sepáis que lo he dado todo para que saliera esta operación. He dejado de lado intereses personales y he pensado en los trabajadores del Club, en sus familias y en vosotros, afición, que os merecéis disfrutar del equipo en Primera Federación. Deseo mucha suerte a los nuevos propietarios y celebraré los éxitos que estoy seguro llegarán. Aquí tenéis un zamorano más, os seguiré incondicionalmente desde la distancia y siempre os llevaré en mi corazón
Más que un negocio
Desde entonces, tal y como él mismo explicó a este periódico, no hay día que no se arrepienta de ese hecho, y es que el Zamora CF llegó a convertirse en algo más que un negocio para Aldama que se sintió “un zamorano más” y así lo hizo saber en más de una ocasión.
Ahora, casi dos años después, sigue teniendo esa espinita clavada y podría estar cerca de darle una solución. Tal y como publica el diario AS, Víctor de Aldama estaría intentando regresar al negocio del balompié, aunque no sería, tal y como él mismo habría dicho, en el Zamora CF. Por ahora hay pocos datos al respecto, pero sí parece que hay interés por algún proyecto deportivo que estaría estudiando, afirmando que en este momento tan delicado que estoy pasando, lo necesito».
A partir de ahora, habrá que esperar movimientos pero parece seguro que sea cual sea el club, el Zamora CF siempre seguirá formando para de su corazón.














