«La Copa ya está aquí», decía este jueves Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía. Sevilla acoge este sábado su séptima final consecutiva de la Copa del Rey con un ambiente espectacular: los aficionados de Real Sociedad y Atlético de Madrid completarán las plazas hoteleras con un «lleno técnico» y el tiempo primaveral, con sol y temperaturas que rondan los 30 grados, les acompañara en la fiesta. La otra cara de la moneda la suelen poner los disturbios que traen aparejados este tipo de encuentros futbolísticos, como los vividos el pasado año. Francisco Toscano, subdelegado del Gobierno, ha advertido que el de este sábado es un partido de «alto riesgo». No en vano, junto a Real Sociedad y Atlético de Madrid acuden dos de los grupos ultras de referencia en España y Europa: RSF Firm y Frente Atlético.
El torneo del KO finalizará en La Cartuja y podría repetir campeón por primera vez desde que se convirtió en sede permanente: la Real Sociedad ganó la primera, en 2020, y podría reeditar título. En caso de hacerse el conjunto del Cholo Simeone con el trofeo, será el séptimo en levantar el trofeo. Esta será, además, la novena ocasión en la que Sevilla dicte sentencia, pero no la última. Cabe recordar que este mismo año se firmaba el acuerdo para que la final se celebre en La Cartuja, al menos, hasta 2028.
260 millones de euros de impacto económico
Según Juanma Moreno, las últimas seis finales han repercutido en 260 millones de euros de impacto económico directo, unos 43 millones de euros de media por edición. Hasta 3.000 euros por persona ha llegado a costar el fin de semana en Sevilla. El presidente de la Junta de Andalucía ha expuesto que «Andalucía y Sevilla se sienten orgullosas de ser, una edición más, anfitrionas de este esperadísimo evento deportivo. Con esta, serán ya nueve las finales de Copa del Rey celebradas en el Estadio de La Cartuja, siete de ellas en estos últimos seis años. Un evento que supone una indudable proyección nacional e internacional de nuestra tierra».
Sin embargo, no todo el mundo está contento con la disputa de estos encuentros en la capital hispalense. El PSOE ha pedido que Sevilla renuncie a ser «sede permanente» de la final del torneo. Antonio Muñoz, portavoz municipal socialista, se ha preguntado: «¿Necesita Sevilla una final de la Copa del Rey de fútbol todos los años, de manera permanente?«. Él mismo se respondía: «Sinceramente, creo que no». El portavoz socialista cree que «son más los perjuicios que los beneficios: molestias a los vecinos, problemas de movilidad, ruido, botellona y aglomeraciones».
La queja de los vecinos de la Alameda
Los vecinos de la Alameda de Hércules, la zona residencial más cercana al estadio de La Cartuja, están hartos de las finales, sobre todo de los aficionados que se concentran allí en la previa del partido. Creen que «las aficiones deben situarse en una fan zone alejada de los barrios residenciales». Estas zonas están dispuestas, pero la cantidad de aficionados que llegan, en torno a 50.000 de cada equipo, impiden controlar la libre circulación de estos. Los residentes de este barrio sevillano denuncian también incivismo, un «incumplimiento de la normativa sobre consumo de alcohol en la vía pública, con botellones masivos en la Alameda, exceso de aforo y veladores ilegales».
Igualmente, han trasladado en su queja que se deben proteger «prioritariamente» las culumnas de este entorno, trasladadas en 1574 y protegidas como BIC. «Nuestros asociados dicen basta y exigen medidas preventivas inmediatas. No estamos dispuestos a que la falta de control afecte, una vez más, a nuestra calidad de vida. Si el equipo de Gobierno municipal es incapaz de preservar la integridad y el descanso de sus vecinos, no debería organizar ni fomentar este tipo de eventos», señalan. Su queja también apunta hacia los ultras: los últimos años han dejado imágenes de enfrentamientos, como los protagonizados entre RCD Mallorca y Athletic de Bilbao o los del último año entre los radicales del FC Barcelona y la Policía Nacional.
Frente Atlético y RSF Firm
Esta nueva edición de la Copa del Rey traerá consigo la llegada de dos de los grupos ultras más conocidos en España y Europa: Frente Atlético y RSF Firm. Los hooligans colchoneros son de ideología de extrema derecha, mientras que los vascos son radicales de extrema izquierda.
El grupo txuri-urdin tuvo el pasado año uno de los enfrentamientos más peligrosos de Europa. Un grupo de 80 tifosi de la Lazio asaltaron a 60 de ellos en las calles de Roma, dejando incluso dos apuñalados. Por su parte, el Frente Atlético es otro de los grupos más conocidos del panorama ultra. Una de las últimas informaciones aparecidas sobre ellos es una intervención de la Policía Nacional que impidió un enfrentamiento contra Biris Norte. Con el Frente también se espera a los Suburbios Firm, una escisión de los radicales del Atlético, también estarán presentes.
Hay un nombre que siempre sondea los enfrentamientos entre Real Sociedad: Aitor Zabaleta. Cabe recordar que Ricardo Guerra, miembro de Bastión, facción del Frente Atlético, mató al aficionado -no era ultra- de la Real Sociedad de una puñalada en el corazón en los alrededores del estadio Vicente Calderón en 1998. El asesino salió de la cárcel en 2023, después de que en 2018 se le retirara el tercer grado al ser detenido en Brujas por hacer el saludo nazi junto a otros 40 miembros de Suburbios Firm.
Dispositivo policial
La subdelegación del Gobierno en Andalucía espera la llegada de estos grupos radicales y de «más de 50.000 aficionados con entrada para el encuentro». Francisco Toscano tiene una previsión de que «previsión de que también veamos algún número de seguidores sin entradas de uno y otro equipo, mayoritariamente del Atlético de Madrid por proximidad geográfica».
Aunque en ningún caso se espera la movilización de otras finales -«como hace dos años con el Athletic», reseñó el subdelegado-, el despligue policial sí será el mayor de los últimos años. Las autoridades han informado de que habrá 1.617 agentes de la Policía Nacional, 679 efectivos de la Policía Nacional y 230 miembros de la Policía Local, que se encargarán del control de tráfico, la vigilancia de la venta ambulante y la supervisión de zonas de ocio como Plaza Nueva o San Francisco.
Las Fan Zone y la movilidad
Todo está preparado para recibir a ambas aficiones. Hay dos fan zone para albergar a los hinchas de uno y otro equipo. Los colchoneros irán al aparcamiento de Las Moreras, junto al Parque del Alamillo. Los txuri-urdin estarán en la Avenida de Carlos III, junto al apeadero del tren en La Cartuja.
El Ayuntamiento de Sevilla ha preparado un plan especial de movilidad para la cita. Habrá paradas de taxi y VTC y se reforzará y ampliará el horario de funcionamiento de las líneas de autobús C1, C2 y 2 que prestan servicio al Estadio. Las paradas se llevarán a cabo en Américo Vespucio o Juan Bautista, en función de la densidad de público en la zona. Tendrán «un recorrido circular y transversal que permite el acceso directo al estadio desde zonas como Barqueta, Macarena, Ronda Histórica, Puerta Osario, Santa Justa, Los Arcos, Nervión, San Bernardo, Prado de San Sebastián, Los Remedios y Triana«.













