Una película de 64 minutos generada por IA de principio a fin, que se estrenará en los próximos días en Corea del Sur, narra la historia de un robot programado para proteger humanos y capaz de matar a supuestos criminales. El largometraje se convierte en una reflexión sobre el cine del futuro.
La industria cinematográfica surcoreana está a punto de cruzar una frontera que podría iniciar un cambio profundo en el sector audiovisual. El próximo 21 de mayo se estrenará en las salas de ese país “I’m Popo”, una película presentada como el primer largometraje creado enteramente con inteligencia artificial generativa.
El proyecto llega en un momento en que la IA ya no se limita a tareas auxiliares dentro de la producción audiovisual, sino que empieza a intervenir en etapas completas de producción, desde el desarrollo inicial hasta la creación de imágenes y voces, según informa Korea Times.
¿Un mundo con «exceso» tecnológico?
La historia gira en torno a Popo, un robot diseñado para proteger a los seres humanos, que termina asesinando a personas identificadas como potenciales criminales. Ese punto de partida permite plantear un choque entre dos lógicas opuestas: por un lado, una inteligencia artificial que decide a partir de probabilidades estadísticas; por otro, una humanidad que sigue aferrada a la esperanza, la intuición y la duda.
La película utiliza ese conflicto como vehículo para explorar una pregunta más amplia: qué ocurre cuando la tecnología empieza a tomar decisiones que antes eran patrimonio exclusivo del juicio humano. Ese debate puede trasladarse a muchos otros ámbitos, que van desde la seguridad ciudadana y el transporte hasta la salud y la gestión de instalaciones nucleares.
Según Kim Il-dong, director de la película, ha llegado la era del “cine de una sola persona”. El cineasta afirma que la producción estuvo centrada en herramientas de IA durante todo el proceso, aunque hubo intervención humana bajo la dirección del realizador, incluida la actuación de voces. El proyecto fue desarrollado usando IA en todas las fases principales: desarrollo, diseño de personajes y diseño de fondos.
Paradigmas que cambian y tensiones que crecen
Es importante destacar que esta obra se sitúa dentro de una transformación más amplia del sector audiovisual, donde la IA ya participa en la redacción de guiones, la elaboración de storyboards, la generación de video, los efectos visuales, el diseño de escenarios y la síntesis de voces.
El punto que hace diferente a este largometraje es que más allá del uso de estas herramientas, el resultado final aspira a ser una película completa, con narrativa cerrada y exhibición comercial, algo que marca un salto respecto de los experimentos breves o demostraciones técnicas que habían dominado hasta ahora al nicho del cine de IA.
Sin embargo, el debate queda abierto: ¿puede considerarse verdaderamente creativa una obra generada totalmente por IA? ¿La ausencia de experiencias, conflictos y emociones humanas limita su valor artístico?. Al respecto, la Academia de Hollywood ha endurecido sus estándares respecto de obras que usen IA en ciertos aspectos, mientras figuras como James Cameron y otras han insistido en la importancia del protagonismo humano en el cine.















