La Generalitat Valenciana culmina una peregrinación que parecía no tener fin. El Pleno del Consell prevé aprobar este viernes la declaración de la Santa Faz como Bien de Interés Cultural, en una reunión que tendrá lugar en Alicante. El gobierno autonómico zanjará así una tramitación que se inició en 2002 y que se reactivó en 2024, cuando se inició formalmente el expediente, para proteger la Peregrina como «dispositivo de identidad y mecanismo de cohesión».
El anuncio lo ha realizado el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, a través de sus redes sociales: «El próximo viernes, en el Pleno del Consell que celebraremos en Alicante, vamos a declarar la romería de la Santa Faz como Bien de Interés Cultural de todos los valencianos», ha indicado. El dirigente popular también ha animado a sus seguidores a formar parte de la Peregrina, valorando que es «una de las más grandes de España».
Tramitación
Ya en el año 2002, y posteriormente en 2016, el Ayuntamiento de Alicante impulsó una primera solicitud para la declaración de la romería como BIC Inmaterial. En julio de 2024, la Generalitat Valenciana incoó formalmente el expediente y, el pasado mes de enero, el informe del Consell Valencià de Cultura concluyó que «procede sostener una declaración favorable» por su representatividad, arraigo comunitario y significación identitaria.
El organismo subrayó la necesidad de garantizar la preservación de La Peregrina ante los retos actuales que amenazan su autenticidad, como la masificación o la pérdida de hitos del itinerario. Además, el informe manifestaba que el valor cultural de la Santa Faz queda plenamente acreditado «por la antigüedad y permanencia de la tradición, por su capacidad de adaptación sin pérdida del núcleo de significados y por su condición de rito identitario que articula memoria colectiva y pertenencia alicantina».
La gestión de la romería continuará siendo compartida entre el Ayuntamiento de Alicante y la Diócesis de Orihuela-Alicante
Según el Consell Valencià de Cultura, la romería alicantina presenta «una alta densidad etnológica», sustentada en una secuencia ritual compleja, símbolos compartidos, música, sociabilidad y una arquitectura organizativa propia. Además, destaca de forma expresa “el modelo cívico-religioso con custodia ritualizada”, en el que el Ayuntamiento y la Iglesia comparten responsabilidades, como uno de los rasgos más singulares y valiosos de la celebración.
La declaración será notificada al Registro General de Bienes de Interés Cultural, asegurando su anotación preventiva, y publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana y en el Boletín Oficial del Estado, garantizando su difusión y reconocimiento a nivel nacional. La gestión de la romería continuará siendo compartida entre el Ayuntamiento de Alicante y la Diócesis de Orihuela-Alicante, responsables de coordinar todos los aspectos materiales e inmateriales relacionados con esta manifestación cultural.
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