Dejó el campo Francho Serrano en el minuto 74 nada más lograr abrir la lata Dani Gómez tras asistencia del capitán ante el Racing, partido que el Real Zaragoza acabó ganando por 2-0, con otro gol en propia puerta de Marc Sangalli y desde entonces el equipo no se ha vuelto a encontrar con la victoria. El menisco externo de su rodilla derecha, el que tiene roto desde el 30 de noviembre, desde el partido ante el Leganés en la primera vuelta, le hizo parar tras ese encuentro ante el equipo cántabro para que el Zaragoza solo empatara en Butarque con el Lega y perdiera ante el Mirandés y el Córdoba, en este último encuentro con muy mala imagen, la peor con Navarro en el banquillo.
En diciembre, justo antes del parón navideño y por esta misma dolencia en la rodilla derecha, no participó ante el Cádiz en casa, con derrota por 1-2, y en Burgos, con empate en el último suspiro, por lo que el Zaragoza solo ha sumado dos puntos de 15 sin el capitán, mucho más que básico, en lo futbolístico y en lo espiritual para este equopo. Con David Navarro ha jugado sobre todo de mediocentro, pero ante el Racing ya lo hizo en la banda derecha, otra posición que ocupó con Sellés, mientras que Gabi lo ubicó en no pocas ocasiones de lateral.
El equipo echa de menos a su capitán y la intención de este es estar el sábado ante el Ceutal. Así, todo apunta a que volverá a jugar tras un parón en el que se ha sometido a un tratamiento conservador en esa rodilla derecha en la que la operación, ya sea suturar ese menisco o extraerlo (en principio lo primero), parece más que garantizada al final de una Liga en la que Francho de manera literal se ha jugado la articulación por el Zaragoza. Sin embargo, ahora el capitán está más que dispuesto a seguir haciendo ese esfuerzo de jugar con dolor en esa articulación y las sensaciones son mejores que hace dos semanas cuando tuvo que parar por la molestia y la hinchazón en la zona.
La idea es que juegue ante el Ceuta y vuelva al once de David Navarro, que lo espera como agua de mayo y que ya el jueves pasado, en la previa del partido en Córdoba, dejó entrever que el capitán estaría de vuelta en breve. «La línea es optimista por cómo está respondiendo. Su intención además es esa y es de los que, si dice que va a pasar una pared, le dará cabezazos hasta que pase», dijo el entrenador antes de jugar en el Nuevo Arcángel.
Rober, a la espera de un diagnóstico definitivo
Keidi Bare y Rober González son los otros jugadores recuperables por David Navarro para el duelo ante el Ceuta, ya que la previsión con Guti, que empezó a entrenar de forma parcial la semana pasada con el grupo tras la rotura parcial en el ligamento lateral interno que sufrió en Albacete el 30 de enero, es no forzar esta semana en ningún caso y esperar al duelo ante el Huesca o más probablemente en la visita del Granada al Ibercaja Estadio. Tanto Rober, vital en el fútbol del equipo, como Keidi, indispensable a plenitud por su carácter y jerarquía en el medio, no jugaron en el Nuevo Arcángel por molestias en la zona de los isquios, en teoría una sobrecarga en ambos casos, más fuerte en el del extremeño, y habrá que esperar a la evolución de esa molestia. Con Keidi hay optimismo y apunta a estar. En el caso de Rober no se ve lesión en el muslo, aunque es posible que se le hagan más pruebas, pero las sensaciones no son las mejores.
La lesión empezó el 30 de noviembre del año pasado, cuando acabó el partido ante el Leganés en el Ibercaja Estadio (3-2) con un gran dolor en su rodilla derecha. Una punción para rebajar la inflamación le permitió jugar la siguiente jornada en Málaga (1-1), pero el dolor aumentaba. Una resonancia desveló una rotura horizontal degenerativa del menisco externo de su rodilla derecha como consecuencia del desgaste acumulado. Contra su voluntad y la del cuerpo técnico, el parte médico obligaba a parar y lo hizo ante el Cádiz y el Burgos, lo mismo que ahora ha tenido que hacer frente al Leganés, el Mirandés y el Córdoba.
El capitán, básico para Navarro como antes lo fue para Sellés, suma 30 partidos disputados y 2.543 minutos, muy cerca de su registro más alto en sus seis temporadas de zaragocista, los 2.599 minutos que disputó el curso pasado, donde jugó en 37 encuentros ligueros. Es el jugador de la actual plantilla que más tiempo ha estado sobre el césped en esta Liga.
El 41% de los puntos sin él
En el curso pasado fue una lesión en el isquio lo que le obligó a parar cuatro encuentros, mientras que la temporada con más problemas fue la 23-24, donde tuvo una larga lesión muscular de dos meses, también en el isquio, sufrida en Cartagena cuando el equipo sumaba las 5 jornadas iniciales con victoria con Fran Escribá y se perdió casi los tres últimos meses de campeonato por una contusión en la cresta iliaca. En total, desde que debutó en el Zaragoza, Francho ha jugado 187 encuentros de Liga y no ha actuado en 55, con un balance cuando no ha estado de 17 victorias zaragocistas, 17 empates y 21 derrotas, con 68 puntos de 165 no estando él, el 41,2%, pero más allá de que se pierdan más puntos cuando no está el verdadero valor del capitán además de lo futbolístico está en el alma y el espíritu que aporta al equipo, ya que con él la entrega no se negocia.













