Una victoria como una Catedral y que acerca al Villarreal CF a la próxima Champions League. El Submarino impuso su ley en uno de los templos del fútbol español, cambiando totalmente la imagen ofrecida en Girona, superando con claridad y personalidad a un Athletic Club (1-2) que apretó, pero que no pudo con la autoridad y personalidad con la que se empleó el conjunto de Marcelino García Toral en su regreso a Bilbao.
Los goles de Sergi Cardona y Alfon González se antojan incluso pocos para lo ofrecido por uno y otro conjunto. San Mamés claudicó para ver cómo el Villarreal pone la directa a la Liga de Campeones, distanciando ya a 15 puntos al Real Betis y consolidándose como 3º con 4 puntos más que el Atlético.
El partido tenía todos los ingredientes para pasar una bonita velada pegado delante del televisor… incluso en Bilbao, porque la intensa lluvia que roció a los jugadores todo el partido no invitaba a moverse de casa.
Cardona y Alfon, goleadores. / LUIS TEJIDO / EFE
La jornada retro no defraudó. Los futbolistas saltaron al terreno de juego un equipo desde cada esquina del campo, como en el antiguo San Mamés, el colegiado llevaba la camiseta gris a cuadraditos claros y oscuros como antaño, el balón rollo noventero y las camisetas a lo antiguo… Hasta los rótulos de la tele tenían su tinte añejo. El duelo tenía aroma a PC Fútbol, sin lugar a dudas.
La Catedral siempre impresiona y los rojiblancos contaron con ese extra que da un himno tan solemne como vetusto, a capella y con todos en pie. Hasta los protagonistas se les puso la piel de gallina, y no solo por la lluvia y el frío.
Marcelino cumplió con su palabra y movió el árbol en busca de que pasaran cosas diferentes. La apatía de algunos jugadores en Girona y otros encuentros sirvió para que el técnico diera entrada a Sergi Cardona, Tajon Buchanan, Alfon González y Tani Oluwaseyi, en detrimento de Pedraza, Nico Pepe, Moleiro y Mikautadze.
Señalados o no, lo cierto es que la intensidad, las ganas y el hambre que tuvo el Submarino desde el inicio fue distinto a Montilivi.
Pese al arreón del Athletic en el arranque, los amarillos maniataban bien las embestidas locales y, tras recuperar el esférico, el Villarreal se adueñaba del tempo del partido por medio de Gerard.
Cuando el balón pasaba por él, los Leones se convertían en Cachorros y los locales se atrincheraban atrás. Gueye probó la primera en el 11 con un zurdazo que sacó Unai Simón, a lo que respondía Yuri con un trallazo en el 17 que rozó el poste de Luiz Júnior.
El duelo se jugaba al son de Gerard y en el 26, tras un robo, Alfon ponía un balón en profundidad a Oluwaseyi, que aprovechava el arrastre de Gerard para ponerle el balón a Sergi Cardona, que se disfrazó de Gery para batir el marco local con una vaselina sutil. Golazo, del manual made in Marcelino.
El 0-1 espoleaba más a los groguets. Gerard estuvo a punto de hacer el segundo con un cabezazo que le dejó noqueado en el suelo al chocar con Yuri. A ambos les pusieron un aparatoso vendaje, dándole otro toque retro al choque.
Dos fogonazos de Yuri y Jauregizar asustaron a Luiz Júnior, incluso Guruzeta de cabeza antes del descanso, atajando el brasileño.
Y cuando pasaban cinco minutos de la hora, Alfon cazó un balón largo de Gueye para robarle la cartera a Lekue y fusilar a Unai Simón, jugada de auténtico pillo para marcharse al descanso 0-2.
La segunda parte
Inteligentemente, Marcelino sustituía a Pau Navarro al inicio del segundo acto por Rafa Marín, no por rendimiento, sí por una amarilla. Los locales comenzaron con el ímpetu de ese local que se va obligado a no fallarle a los suyos, pero los amarillos, con mucho oficio, robaban y salían a la contra.
De hecho, en el 50 Buchanan se plantaba solo ante Simón, sacando el meta vasco el mano a mano, y Alfon remató fuera dentro del área tras pase del canadiense y acción de crack de Gerard, abriéndose de piernas dejando pasar el balón para no frenar la acción.
El duelo llegó a la hora de juego y el Athletic comenzó a apretar. A base de balonazos al área y, especialmente en córners, los de Valverde tuvieron sus opciones de empatar, siempre a balón parado.
Mikautadze la tuvo desde medio campo y solo el bote hizo que el balón pasara encima del larguero.
En la recta final, el Athletic obtuvo su recompensa acortando distancias con una acción que rozaba el fuera de juego de Yuri, que asistió a Guruzeta (1-2).
En San Mamés, si no se sufre no vale. Incluso se le anuló el tercer tanto a Nico Pepe y Moleiro falló una solo ante el portero. Al final, el Villarreal se asoma a la Champions con una victoria de prestigio en un templo como La Catedral.
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