España está sufriendo ya estos días temperaturas extremas en gran parte del país, antes incluso de que haya llegado siquiera el mes de junio. Y, sin embargo, esto es solo un pequeño aperitivo de lo que nos espera en los próximos cuatro años. Las previsiones son realmente preocupantes, porque se asistirá a nuevos récords de temperatura durante dicho periodo, exponiendo a la población a situaciones de peligro, desatando devastadores incendios forestales y exacerbando el calentamiento global.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), dependiente de la ONU, ha anunciado en su último informe que existe un 75% de probabilidades de que la temperatura media global entre 2026 y 2030 sea más de 1,5 grados centígrados superior a la de la era preindustrial. Ese umbral es el límite de calentamiento establecido —promediado durante 20 años— en el Acuerdo de París sobre el clima.
En el Ártico, donde las cosas van especialmente mal, aún irán a peor, con un aumento de casi 1,66 grados entre ahora y 2030, y mientras ello suceda se prevé una peligrosa sequía con incendios forestales en la Amazonia. Ambos hechos sucederán en dos de las principales defensas naturales con que cuenta la Tierra para mitigar el cambio climático antropogénico.
Un planeta más cálido debido a la quema de carbón, petróleo y gas implica fenómenos meteorológicos más extremos, como inundaciones, sequías y olas de calor, recuerdan los científicos.
El número de fallecimientos por el calor extremo aumentará en los próximos años / Europa Press
Hace ya años que los científicos han comprobado que superar ese límite de 1,5 grados implica un mayor número de muertes, peligro de catástrofes y pérdida de especies. Y, aunque se trata de solo unas décimas de grado, algunos ecosistemas enteros del planeta, como los corales y los glaciares, no pueden soportar la presión ante semejantes cambios.
Existe un 91% de probabilidad de que al menos uno de los próximos cinco años supere el umbral de 1,5 grados y un 86% de probabilidad de que uno de esos años bata el récord del año más caluroso de la Tierra, establecido en 2024, según el informe de la OMM. Este organismo prevé que, entre ahora y 2030, el aumento anual de la temperatura oscilará entre 1,3 grados y 1,9 grados Celsius.
Los efectos de superar los 1,5ºC
Pese a los graves efectos que tendrá rebasar la frontera de los 1,5ºC, aún no representa caer por el abismo, señalan los expertos. «Es importante señalar que 1,5 grados no representan un punto de inflexión crítico», afirmó Melissa Seabrook, coautora del informe y climatóloga de la Oficina Meteorológica del Reino Unido. Sin embargo, «cada milésima de grado tiene un impacto cada vez mayor», advirtió. Y puso como ejemplo el calor sin precedentes que se ha registrado en Europa esta semana durante el mes de mayo.

Residentes de Brasil cruzando el cauce seco de un afluente del Amazonas y transportando agua potable / AP
Un año entero o más por encima de 1,5 grados «significa una amplia gama de fenómenos meteorológicos extremos, probablemente muchos tan calurosos, húmedos o secos que superarán todo lo que hemos experimentado en el pasado y, por lo tanto, lo que es crucial, todo lo que nuestra planificación urbana, agricultura, etc., haya previsto», afirmó a la agencia AP Friederike Otto, climatóloga del Imperial College de Londres, quien no participó en el informe, en un correo electrónico. «Esto significará que muchas personas perderán la vida, nos enfrentaremos a fuertes subidas de precios de los alimentos y a incendios forestales más intensos«.
Y, además, El Niño
Casi todos los pronósticos apuntan a la próxima formación de un fuerte fenómeno de El Niño, fenómeno natural que altera el clima mundial y eleva las temperaturas globales. El informe de la OMM indica que este episodio podría extenderse hasta 2028. Por ello, Seabrook afirmó que es probable que en 2027 se supere el récord de calor de 2024.
Y si en los próximos cinco años el promedio supera los 1,5 grados Celsius desde la era preindustrial, esto significa que la Tierra se habrá calentado un cuarto de grado Celsius en una década, un ritmo más rápido que las tasas de calentamiento anteriores, que rondaban las dos décimas de grado Celsius por década.
Los científicos climáticos creen que el calentamiento global se está acelerando, «lo cual, obviamente, es bastante preocupante», señaló Seabrook.
Calentamiento amplificado en el Ártico
La situación es particularmente alarmante en el Ártico. Las mediciones efectuadas, basadas en el promedio de aproximadamente 200 simulaciones por computadora con 13 modelos climáticos diferentes de varios países, muestran que el calentamiento en el Ártico aumenta 3,5 veces más rápido que en el resto del planeta, debido a que cada vez hay menos cantidad de hielo y nieve que refleje la radiación solar hacia el espacio, explicó Seabrook. Esto crea un círculo vicioso.

El Ártico se calienta el triple de rápido que el resto del planeta / Europa Press
«A medida que aumenta la temperatura, se derrite más hielo marino, lo que agrava la situación», afirmó Seabrook.
Los inviernos en el Ártico entre 2020 y 2025 fueron, en promedio, 1,2 grados Celsius más cálidos que el promedio del período 1991-2020. La OMM prevé que los próximos cinco inviernos serán, en promedio, 2,8 grados Celsius más cálidos que ese promedio reciente, indicó Seabrook.
La situación no es mejor en la Amazonía. La población depende del río Amazonas para obtener agua, pero las condiciones más cálidas y secas harán aumentar el riesgo de incendios forestales, señaló Seabrook, amenazando con convertir la gran selva tropical de la Amazonía, que actualmente absorbe dióxido de carbono de la atmósfera, en una región que agrava el problema, pues estaría generando CO2 en vez de capturarlo.
A pesar de los avances de los últimos años, es evidente que el calentamiento global sigue superando los esfuerzos mundiales para contenerlo»
Por otra parte, es probable que la región del Sahel en África, que ha sufrido una sequía extrema, reciba más lluvias de lo normal, lo que podría desencadenar fuertes inundaciones, indicó Seabrook.
No se está haciendo lo suficiente
Ante esta situación y las previsiones para los años más inmediatos, responsables de las Naciones Unidas afirman que los actuales esfuerzos para frenar el cambio climático no son suficientes.
«A pesar de los avances de los últimos años, es evidente que el calentamiento global sigue superando los esfuerzos mundiales para contenerlo, y las altas temperaturas en Europa, India y otros lugares demuestran una vez más el brutal impacto que causa la quema de carbón, petróleo y gas por parte de la humanidad», declaró a AP el jefe de la ONU para el clima, Simon Stiell, sobre el informe de la OMM.
«Ya sea por el calor extremo, las megatormentas, las inundaciones, los incendios forestales masivos o las sequías que afectan al suministro y los precios de los alimentos, todas las naciones ya están pagando un precio muy alto por esta crisis climática mundial», añadió.











