El actor Luis Lorenzo y su pareja, Arancha Palomino, se enfrentan a juicio por maltratar y estafar a la tía anciana de ella, Isabel Suárez, hasta que la mujer murió en su casa de Rivas (Madrid), el 28 de junio de 2021. La fiscalía y la acusación particular sostienen que la pareja se llevó a la anciana de Asturias, apenas tres meses antes de la muerte, como parte de un plan para aislarla de su familia y quedarse con sus ahorros.
Unos mensajes encontrados por la Guardia Civil en el teléfono móvil de Luis Lorenzo y a los que ha accedido el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica, revelan algunas de esas maniobras, con la anciana aún viva, para acceder a sus ahorros.
Así, el 26 de mayo de 2021, Lorenzo escribe a un gestor que su pareja tiene un poder notarial para operar en las cuentas de la tía Isabel y que quiere sacar dinero rápido, le consulta si debe sacar más de tres mil euros cada vez, el límite con el que los bancos deben avisar de operaciones sospechosas: «La idea es sacar 10.000 porque le queda poco a la anciana». El gestor le contesta: «Pufff… Mejor cantidades inferiores entorno (sic) a 2.500».
Una casa en Asturias
Apenas veinte días antes, el 7 de mayo de 2021, Lorenzo y Palomino habían logrado que la anciana firmara un testamento en el que les dejaba su casa de Grao (Asturias) y sus ahorros (más de 130.000 euros repartidos en una cuenta corriente y un depósito a plazo fijo). Para los tres hermanos de Isabel solo quedaban unas parcelas con un valor mínimo (unos cientos de euros) en Asturias.
Dos semanas después, lograron que la anciana les firmara un poder notarial para que dispusieran con ella en vida del dinero de su cuenta corriente (con más de 60.000 euros). Pero ese poder no les daba derecho a utilizar el depósito a plazo fijo que la anciana tenía en la Caja Rural de Asturias con otros 72.000 euros ahorrados.
Revocar el testamento
Los informes de la Guardia Civil revelan que Lorenzo y Palomino viajaron a Asturias el 26 de mayo de 2021, acudieron a la sucursal donde la anciana tenía ese depósito de 72.000 euros y trataron de sacar parte del dinero, algo a lo que la empleada se negó. Su sobrina presentó incluso una queja y el actor se hizo pasar por abogado, según los informes policiales.
Tras ese episodio, Lorenzo escribe de nuevo al gestor: «voy a intentar revocar el testamento y que se quede sin más herederos». En otro mensaje, añade que lo hace para que su pareja reciba pronto el dinero de la anciana: «si no, va a tardar en cobrar».
De regreso a Madrid, Lorenzo y Palomino tratan de ampliar esos poderes para conseguir acceder a los 72.000 euros del depósito a plazo fijo.
El notario se negó
El 1 de junio, Arancha lleva a su tía al notario para ampliar el poder «y poder sacar un dinero que le habían negado en Asturias». El notario Hugo Lincoln se negó, según declaró ante la jueza, «porque la mujer ya babeaba de forma extrema y apenas se podía expresar«, pese a la insistencia de la sobrina.
Aquella tarde, la anciana acabó en el hospital. Posteriormente, el 4 de junio, llevaron a la anciana a otro notario, que tampoco quiso avalar el nuevo poder para que su sobrina y su pareja dispusieran de sus ahorros.
Dos armarios de Ikea
Isabel Suárez murió el 28 de junio de 2021. Ese mismo día, según los informes de la Guardia Civil, Lorenzo y Palomino compraron con su tarjeta de crédito dos armarios de Ikea. En apenas tres meses, desde que la mujer, de 85 años, se fue con ellos a Madrid, su sobrina y su pareja se gastaron más de 17.000 euros de sus ahorros, según la Guardia Civil. Lorenzo y Palomino aseguran que fueron gastos para cuidar a la mujer.
Lorenzo y Palomino están acusados de administración desleal y de estafa, además de malos tratos a la anciana. La Fiscalía y la acusación particular, ejercida por el abogado Jaime Sanz de Bremond en nombre de los hermanos de Isabel, les piden entre seis y once años de prisión respectivamente. Piden también que el testamento que hizo la mujer se anule y que Palomino y Lorenzo no hereden el dinero que aún queda en las cuentas de la anciana. La defensa, ejercida por Beatriz Uriarte, de Ospina Abogados, reclama la absolución. El juicio contra ellos, y contra la última cuidadora que tuvo la anciana, empieza el 1 de junio en la Audiencia de Madrid.











