Media Liga se ha podido dejar el Real Madrid en Son Moix si el Barça gana esta noche ante el Atlético de Madrid. A pesar de que Arbeloa ya avisó que se le habían encendido 750 alarmas para este partido, el conjunto blanco acabó cayendo en la trampa [Narración y estadísticas con la derrota del Real Madrid ante el Mallorca].
Después del gol del empate que marcó Militao en el minuto 88 al rematar a la perfección un centro medido de Trent, el Madrid creyó en la posibilidad de remontar el partido en los minutos finales, pero ni tan siquiera pudo rescatar el punto después de que Muriqi marcara el 2-1 en el 92.
No le ha sentado nada bien al Madrid el parón internacional. Los blancos estuvieron espesos en Son Moix, faltos de ritmo e imprecisos; mientras que el conjunto bermellón hizo su partido: esperó su momento, mantuvo el empate por obra y gracia de Leo Román y en cuanto pudo golpear, no falló.
Muriqi celebra el gol de la victoria ante el Real Madrid.
Reuters
Lo intentó de todas las maneras Kylian Mbappé en su regreso al once titular desde el 21 de febrero ante Osasuna, pero al francés le faltó puntería de cara a puerta. Tres ocasiones claras de gol tuvo y en todas ellas el portero bermellón le ganó la partida.
No funcionaron las rotaciones que introdujo Arbeloa en un equipo que echó echó en falta a Vinicius durante toda la primera parte, por eso no fue de extrañar que el brasileño ingresara al terreno de juego a las primeras de cambio. Sin amenaza por fuera, el equipo blanco insistió en encontrar líneas de pase que no aparecían ante un Mallorca bien armado defensivamente.
A pesar del bajo ritmo de juego, los de Arbeloa tenían el control absoluto del balón, aunque los de Martín Demichelis les obligaban a estar muy atentos atrás ante los continuos centros al área en busca de Muriqi.
En manos de Mbappé
No fue hasta el ecuador de la primera parte cuando el Real Madrid empezó a protagonizar las ocasiones más claras por medio de Mbappé. El francés tuvo dos clarísimas que tuvieron el mismo resultado: dos paradones de Leo Román. Y es que el portero del Mallorca se exhibió y fue el pilar sobre el que su equipo conseguía mantener el empate.
Filtró Arda Güler para encontrar el desmarque del francés, que se lanzó al suelo para conectar con el balón, pero su remate se topó con el pie de Leo Román. Sin Vinicius, Bellingham y Valverde, el conjunto blanco se encomendó a Mbappé.
Sin embargo, apenas tres minutos después, de nuevo el portero rival le volvió a ganar la partida. Buscó el francés el palo largo, pero volvió a encontrarse con una gran intervención del portero bermellón.

Mbappé se lamenta tras fallar una ocasión ante el Mallorca.
EFE
No cesó en su empeño el Real Madrid de abrir el marcador y Güler, el timón del equipo, quiso también intentarlo y tener mejor suerte que su compañero, pero el resultado fue el mismo. Con una gran parada abajo desbarató el zurdazo cruzado del turco.
No había manera de abrir el cerrojo que Leo Román le había puesto a su portería. La superioridad del conjunto blanco no se veía reflejada en el electrónico y cuando mejor estaban los de Arbeloa, llegó el gol del Mallorca.
Primero Rúdiger salvó el remate de volea de Muriqi. En el rechace, Morlanes mandó un cabezazo a bocajarro por encima del larguero. Se salvó el Real Madrid de la primera llegada con peligro del rival, pero no de la segunda.
De nuevo Morlanes recibió un centro lateral completamente solo ante la dejadez de Camavinga, quien permitió al mediocentro controlar y rematar a placer ante Lunin. El enfado de Rüdiger y del banquillo fue morrocotudo.

Morlanes celebra el gol marcado ante el Real Madrid.
Reuters
A pesar de todos los méritos que había hecho el conjunto blanco para adelantarse en el marcador, el Mallorca solo necesitó generar dos ocasiones para marcar el primer gol. No hacía justicia el resultado que reflejaba el electrónico al descanso, pero el Madrid estaba contra las cuerdas y los de Martín Demichelis salían, momentáneamente, del descenso.
No tardó Arbeloa en buscar la reacción de su equipo y puso rápidamente a calentar a Vini y a Bellingham, aunque antes de que ambos ingresaran al terreno de juego, Mbappé volvió a salir mal parado ante Leo Román.
Sin duda, el francés estaba siendo el mejor de su equipo y en una nueva incursión en el área, tras zafarse de Maffeo en velocidad, ejecutó un disparo cruzado que nuevamente fue repelido por el pie del portero del Mallorca.
El rombo en el centro del campo del Mallorca logró coartar la creatividad blanca, casi focalizada en las botas de un Arda Güler que tenía a Samú Costa como su sombra, dificultando que el turco pudiera ser ese faro creativo que pretendía Arbeloa.
Intentó Vinicius ser el revulsivo del ataque del Real Madrid, pero el brasileño estuvo todo el tiempo encimado por varios jugadores del Mallorca, quienes le cerraban los espacios para correr.
El tiempo transcurría y el conjunto blanco no conseguía generar peligro sobre la portería de Leo Román. Y es que a pesar de que Arbeloa movió el banquillo dando entrada a Pitarch y Mastantuno -después de haber entrado Vini, Bellingham y Militao en un triple cambio-, el Mallorca no dio síntomas de mucho sufrimiento.
De hecho, por medio de Luvumbo no renunció a buscar el segundo, aunque la prioridad fue en todo momento mantener la ventaja mínima que estaban consiguiendo ante el Real Madrid.
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