Si algo define a Daniela es su picardía. Amanda le cuenta a su hermana los avances en terapia y los “deberes” que le han puesto para empezar a perder el miedo al contacto físico.
Amanda, más sincera que nunca, reconoce que tiene que enfrentarse a ese reto. Y es ahí cuando Daniela, sin pelos en la lengua, lanza la pregunta que lo cambia todo: ¿había pensado hacerlo con Gabriel?
La respuesta de Amanda es inmediata: “No, no, Daniela, es mi jefe y no podemos ser más distintos”, sentencia, intentando cerrar el tema.
Pero lo más sorprendente es que ella sí tiene en mente a alguien con quien perder ese miedo al contacto físico y hacer frente a su TOC. ¿De quién se trata?














