La Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (FENAER) y la Asociación Española de Pacientes y cuidadores de EPOC, EPOC España, han vuelto a pedir la demanda de financiación de dupilumab, un tratamiento biológico para la indicación de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en el Sistema Nacional de Salud, tras conocerse una nueva negativa que ambas organizaciones consideran «difícil de justificar teniendo en cuenta la evidencia disponible y la necesidad clínica existente».
El fármaco, aprobado hace más de un año y medio para la EPOC por la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés), es el primer tratamiento «realmente innovador» para esta enfermedad en los últimos quince años, y ha demostrado beneficio simultáneo, con una reducción de exacerbaciones -un empeoramiento repentino de los síntomas respiratorios (como más dificultad para respirar, tos y mucosidad)- de hasta el 34% y mejora de síntomas en un subgrupo de pacientes con inflamación de tipo 2.
Un grupo de pacientes
Las asociaciones recuerdan además que esta terapia no está dirigida a todos los pacientes con EPOC, sino a un grupo claramente definido, que son los afectados que, pese a recibir tratamiento inhalado optimizado, continúan sufriendo exacerbaciones recurrentes y presentan biomarcadores asociados a inflamación tipo 2.
El biológico, se quejan las asociaciones, sí está financiado para pacientes con asma grave, dermatitis atópica y poliposis nasal
Ambas entidades «respetan el marco regulador vigente y los procedimientos de evaluación de medicamentos en España. Sin embargo, consideran necesario poner de nuevo sobre la mesa los datos que, a su juicio, respaldan la incorporación de esta terapia para el perfil de pacientes al que va dirigida. Las asociaciones han iniciado una recogida de firmas para respaldar la demanda: 4.230 afectados se han sumado ya a la petición, en la que se destaca «la situación de inequidad», dado que el biológico sí está financiado para pacientes con asma grave, dermatitis atópica y poliposis nasal.
Menos episodios
La EPOC es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en España. Los pacientes pierden hasta 17 años de esperanza de vida, y en 2023 se registraron más de 12.700 muertes directas por esta enfermedad, recuerdan las entidades. Las exacerbaciones constituyen uno de los principales factores de riesgo de muerte. Cada agudización, incluso si es moderada, deteriora de forma irreversible la función pulmonar, incrementa el riesgo de hospitalización, de eventos cardiovasculares y de mortalidad, añaden.
El tratamiento ha mostrado una reducción de hasta el 34% de las exacerbaciones y un aumento de la función pulmonar, con mejoría de los síntomas desde la cuarta semana. Los resultados han llevado a su recomendación como opción terapéutica en las principales guías clínicas, entre ellas GOLD 2026 (Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease) y la actualización 2025 de la Guía Española de la EPOC (GesEPOC).
Eficiencia económica
FENAER y EPOC España insisten en que la financiación del tratamiento no solo responde a una necesidad clínica, sino también a «una lógica de eficiencia para el propio sistema sanitario». «Cada exacerbación evitada significa menos deterioro pulmonar, menos riesgo de ingreso y más tiempo de vida con calidad para los pacientes. Existe una población pequeña, identificable y de alto riesgo, que consume muchos recursos sanitarios, para la que por primera vez existe una terapia dirigida reconocida por guías clínicas. Pedimos acceso controlado», afirma Mariano Pastor, presidente de FENAER.
«Hablamos de personas que, aun haciendo correctamente su tratamiento, siguen viviendo con miedo a la próxima exacerbación, porque puede significar un ingreso hospitalario y un nuevo escalón de pérdida de capacidad respiratoria», destaca por su parte Iñaki Morán, presidente de EPOC España.
FENAER y EPOC España recuerdan además que los pacientes españoles no deberían quedar «en una situación de desventaja» respecto a otros países europeos donde la innovación terapéutica ya ha llegado a quienes cumplen los criterios clínicos establecidos.
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