Uras ha cumplido su promesa de volver a
casa, pero no lo ha hecho solo: ha entrado por la puerta de la mano de Maral y
la ha presentado ante todos como su mujer.
Este anuncio ha caído como un jarro de
agua fría, especialmente porque, apenas unos minutos antes, Bahar estaba
nerviosa, preparando todo con mimo y contando los minutos para abrazar a su
hijo. Incluso Seren, a pesar de estar pasando un mal momento y no tener ganas
de fingir, estaba allí para recibirlo con la esperanza de calmar el mal rollo
entre ellos.
Sin embargo, nadie esperaba que el carné
de identidad que Uras se llevó fuera para casarse en secreto. «He vuelto,
pero he vuelto con mi esposa«, ha dicho Uras ante la mirada de piedra de
todos los presentes.
El silencio que ha inundado la casa ha
sido ensordecedor. Bahar no podía creer lo que estaba oyendo, mientras que
Seren se ha quedado totalmente en shock al ver cómo su exmarido ha tomado esa
decisión para vengarse.
Maral, ahora
convertida en una Yavuzoğlu de pleno derecho, entra en la casa por la puerta
grande, dispuesta a ocupar su lugar ante una familia que no sabe cómo
reaccionar












