Cuando era chico me vino a buscar el Real Madrid. Tenía veinte años y necesitaba dos vasos de vino para dormir. Después dormía mal, descansaba mal y arrancaba mal el día

Un penalti convertido por Kylian Mbappé en el minuto 100 del partido que el Real Madrid le ganó finalmente al Rayo Vallecano (2-1) evitó que el conjunto de Iñigo Pérez se llevará un punto del Santiago Bernabéu.

El portero del cuadro franjirrojo, Augusto Batalla, pudo ser el héroe sólo unos días después de que desvelara uno de los episodios más duros de su vida: la depresión por la que atravesó.

El meta argentino de 29 años, formado en River Plate, contó en ‘El Chiringuito’ antes de enfrentarse al equipo blanco que «cuando era chico me vino a buscar el Real Madrid, pero elegí quedarme en River. Logré debutar, logré salir campeón, pero no logré sostenerme y por eso digo que fracasé, porque eran mis objetivos y no los cumplí». 

«Me encerré, no quería ver a nadie. Formé un caparazón para poder dormir, pensando que me protegía, pero fue todo lo contrario»

También explicó que «al ser joven no entendía lo que era estar en ese arco. Reaccionaba mal en el campo y también fuera de él. Estos clubes no te esperan. Solo importa el rendimiento. Yo lo sufría porque era lo que más deseaba, pero también me lo hacían sufrir públicamente. Me encerré, no quería ver a nadie. Formé un caparazón para poder dormir, pensando que me protegía, pero fue todo lo contrario. Ahí entiendes lo importante que es pedir ayuda».

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Batalla añadió que todo esto le acabó afectando enormemente. «Tenía veinte años y necesitaba dos vasos de vino para dormir. No es normal que un chico de 20 años pase por esas cosas. Después dormía mal, descansaba mal, y así arrancaba mal el día. Se convierte en una rueda difícil de frenar. Ir al psicólogo no es de débiles. Hay que tener muchos cojones para meterse con lo que duele. Y ahí es donde encuentras tu verdad», afirmó.

Y reveló finalmente que «fui al psicólogo, sigo yendo al psicólogo. Y mi psicólogo fue la persona que realmente me pudo sacar de ahí. Fue fundamental. No se sale solo, solo no se sale. Eso creo que es la única verdad que puedo decir de todo esto, después cada uno lo vive a su manera».



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