Miguel Ángel Revilla ha llegado a El Hormiguero con su habitual cercanía y sentido del humor para compartir su visión de la actualidad. El expresidente cántabro ha vuelto a conquistar al público con sus reflexiones claras y directas.
En esta ocasión, como no podía ser de otra manera, Pablo Motos le ha preguntado por la reciente tragedia ferroviaria en Adamuz. El invitado se ha compadecido de los familiares y allegados de los fallecidos y ha asegurado que lo que necesitan es un abrazo fuerte y no funerales de estado que «son pompa».
De hecho, Miguel Ángel ha compartido una terrible historia que vivió cuando perdió a su hermano de forma repentina para demostrar que sabe de lo que habla cuando le dice a la gente que «tire para adelante».














