No es un partido cualquiera y Valencia Basket lo sabe. El conjunto taronja se juega este miércoles a partir de las 21:00 horas la clasificación a la ‘final four’ de Euroliga en un quinto partido frenético frente a Panathinaikos. Y todo después de conseguir la proeza de igualar un 0-2 en contra en la eliminatoria ganando dos partidos en el OAKA, una de las pistas más imponentes de Europa.
En caso de culminar la remontada, Valencia Basket lograría, por primera vez en su historia, pisar la última ronda de Euroliga, con opciones reales de título. Y lo haría, además, siendo el segundo equipo que ha remontado un 0-2 habiendo perdido los primeros dos partidos como local.
La afición debe ser diferencial
En una de las eliminatorias más igualadas de la historia de Euroliga, si no la que más, cualquier detalles puede desequilibrar la balanza y por eso Valencia Basket quiere que el Roig Arena sea una olla a presión que lleve en volandas a sus jugadores. Pedro Martínez ya ha expresado en varias ocasiones que, aunque jugar en casa no es decisivo para nada, un buen papel de los aficionados ayuda en los momentos más complicados.
Un Roig Arena completamente taronja
Para ello, una de las medidas que ha adoptado el club para crear el ambiente más especial posible, es el de proporcionar en cada asiento del Roig Arena una camiseta conmemorativa de color naranja para que todos los aficionados se la pongan desde antes de comenzar el partido. Así, el pabellón de VBC se teñirá completamente de ‘taronja’, generando un efecto visual impactante que recuerda a los playoffs de la NBA.
Guiño a Pedro Martínez
Se trata de una camiseta de color naranja con el siguiente mensaje: ‘Llarg será el camí’. Y también una silueta de la ya mítica foto de Pedro Martínez abandonando andando el OAKA cuando fue expulsado de manera injusta tras reaccionar ante los intentos de presión de Ataman. Un claro gesto de apoyo al entrenador más importante de la historia del club taronja.















