Las tuberías del sifón del postrasvase Tajo-Segura al sur de Orihuela sufrieron ayer una avería simultánea en tres puntos de las juntas de dilatación de su trazado que provocaron que el agua que transportaba saliera despedida a toda presión a varios metros de distancia e inundara las inmediaciones y la carretera de servicio que discurre paralela. Inicialmente no se cortó al tráfico el vial, conocido popularmente como la de «Los Tubos». Al prolongarse la situación durante horas, la empresa contratada por la Confederación Hidrográfica del Segura para llevar a cabo el mantenimiento de esta infraestructura decidió al caer la tarde cerrar el paso del tráfico.
La imagen impactaba. Son dos tuberías de 2,35 metros de diámetro interior -por las que cabría un coche en cada una- y 5,2 kilómetros de longitud de trazado recto, sostenidas sobre doscientos pilares de seis metros de hormigón.
Corte al tráfico del vial de servicio a la altura de la estación de servicio de Arneva / A. B. Jara-Navarro
A presión
La salida del agua a presión en tres puntos distintos -uno a la altura del cruce con la CV-921, otra junto a la acequia de Alquibla y la tercera cerca la estación de servicio de Arneva-, comenzó sobre las doce de la mañana y se prolongó durante todo el día y la madrugada aunque a menor presión. Una de las fugas más aparatosas se podía observar junto a la estación de servicio del Tanque en Arneva.
INFORMACIÓN solicitó por distintas vías durante la tarde del lunes que la Confederación Hidrográfica del Segura, responsable de la gestión del trasvase y postrasvase, que aportara su versión sobre lo que había ocurrido sin que el organismo de gestión de la cuenca pudiera responder. Hasta el día 14 el sifón apenas conducía un caudal de tres metros cúbicos por segundo. Este lunes se elevó hasta los 12 con puntas de 13. El caudal máximo es de 30 metros cúbicos por segundo, por lo que estaba funcionando a algo menos del 50 % de su capacidad, probablemente por una sola tubería.
Según el sistema de registro en tiempo real de la CHS ese volumen de agua se mantuvo en el mismo nivel durante toda la jornada pese a la rotura. La secuencia solo se interrumpía, al menos en los datos, sobre las dos de la madrugada de este martes.
Pérdidas marginales
Las filtraciones de agua por las juntas de dilatación del canal, que discurre en línea recta desde la Sierra de Orihuela al Cabezo de Hurchillo para enlazar después a cielo abierto con el embalse de La Pedrera, son una estampa muy habitual del paisaje de la huerta tradicional, atravesado por los «tubos» desde hace casi medio siglo en esta infraestructura, una de las más singulares que del postrasvase que permite hacer llegar agua a una parte de la Vega Baja y al Campo de Cartagena.
Se trata de un «chorreo» llamativo pero con una pérdida de agua marginal en comparación con el enorme volumen que es capaz de transportar el sifón. Se producen por las diferencias de temperatura van dilatando las juntas hasta sufrir pérdidas. Pero en la avería de este lunes había otros condicionantes porque se produjo al mismo tiempo en tres juntas distintas, que dejaban escapar un caudal mucho más importante del habitual por las juntas de dilatación.

Corte de la carretera provocado por las fugas a presión de la juntas de dilatación del sifón / A.B. Jarra-Navarro
Transferencias pendientes
El postrasvase se está empleando a fondo en los últimos meses para trasvasar caudales pendientes de todo el año hidrológico 2024-2025 y el actual. En ese año hidrológico se dio el visto bueno al trasvase de 490 hectómetros de los que aproximadamente cien corresponden abastecimiento urbano y el resto a agricultura, en uno de los años de la serie histórica de 46 más generosos en agua por las reservas que han mantenido los embalses de cabecera que alimentan el trasvase: Buendía y Entrepeñas, en las provincias de Guadalajara y Cuenca. Entre septiembre y diciembre se han trasvasado 160 hectómetros pendientes. Una parte muy importante de ese caudal se ha distribuido por este acueducto.
De la importancia del sifón da cuenta que cuando se construyó el AVE Alicante-Murcia Adif tuvo que diseñar un puente que salvara los «tubos». La infraestructura, que permite trasvasar el agua por gravedad, no se tocó.
El agua que llega desde el sifón y se reserva en el embalse de La Pedrera en Torremendo (Orihuela) se destina mayoritariamente al riego agrícola del Campo de Cartagena en torno al mar Menor en Murcia, y en mucha menor proporción a algunas zonas del la margen derecha del río Segura en la Vega Baja como San Miguel, Torremendo, Orihuela, Jacarilla, Los Montesinos, Guardamar, Rojales y Pilar de la Horadada, además de permitir el abastecimiento urbano de la Vega Baja.
Prohibida y muy usada
Aunque la cartelería advierte en todo el recorrido que se trata de una carretera de servicio de uso exclusivo de la Confederación Hidrográfica del Segura cientos de conductores la emplean a diario como una variante que permite salvar el casco urbano de Orihuela por el sur en desplazamientos entre el interior de Murcia y la comarca de la Vega Baja. Es muy utilizada por estudiantes que se desplazan a diario a los Campus murcianos, además de trabajadores que se desplazan desde Murcia a las poblaciones de la Vega Baja. Además comunica distintos diseminados de la huerta tradicional de Orihuela en torno a las acequias de Alquibla y Molina y las pedanías del sur de Orihuela entre Arneva-Hurchillo en la CV-923 con Desamparados-La Aparecida-Raiguero en la CV-. Es empleada por muchos regantes hasta el punto que aunque desautorizada por la CHS, la entidad de cuenca ha permitido en los últimos años que el Ayuntamiento mejore la seguridad vial de algunos de sus cruces en los que se habían producido accidentes graves.
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