cada vez más hombres y menores caen por ansiedad y depresión

  1. Aumento del consumo en verano
  2. Perfil y rango de edad de los compradores
  3. Factores psicológicos detrás de la compra compulsiva
  4. Influencia de Internet y las facilidades de pago
  5. Alertas para detectar la compra compulsiva en jóvenes
  6. Compras online en menores de edad
  7. Cambios en el perfil de la compra compulsiva
  8. Impacto económico y psicológico de las compras reiteradas
  9. Tecnología y su papel en la compra compulsiva juvenil

Aumento del consumo en verano

En la etapa estival, aumenta más el consumo en toda la población, pero sobre todo entre los más jóvenes. Ropa, ocio, belleza o viajes son las adquisiciones principales por las que la gente se decanta y gasta su dinero, y la gran mayoría se realizan por Internet.

Perfil y rango de edad de los compradores

María Lluïsa Ceinos Barrera, especialista en Psicología en Barcelona y miembro de Top Doctors Group, en conversación con Confidencial Digital, ha detallado diferentes aspectos de un fenómeno que cada vez va a más y que mantiene un rango de edad desde los 18-24 años hasta los 45 años. No obstante, la franja de 24 a 35 años es donde más han aumentado este tipo de compras.

Factores psicológicos detrás de la compra compulsiva

No es únicamente comprar por una necesidad real. La soledad y la ansiedad son dos elementos que juegan un papel clave en este fenómeno: “Las compras se producen en momentos en los que la persona, especialmente el joven, está sola y busca satisfacer o aliviar su ansiedad, frustración o cansancio”. Según indica, ese contexto puede acabar llevando a realizar una compra de tipo “compulsivo”.

Influencia de Internet y las facilidades de pago

Un fenómeno que está intrínsecamente relacionado con Internet: redes sociales y publicidad personalizada, donde también entran en juego las facilidades para pagar, como PayPal o los microcréditos (préstamos de pequeña cantidad de dinero que se conceden, normalmente, de forma rápida y con pocos requisitos), que ya son una realidad en muchas plataformas. “El algoritmo no deja de enviarles publicidad de los objetos o servicios que les interesan y, además, les proporciona muchas facilidades de pago. En algunos casos, los propios padres desconocen estas posibilidades”, sostiene.

Alertas para detectar la compra compulsiva en jóvenes

Por lo que respecta a los psicólogos, las principales señales para detectar una alerta en la compra compulsiva destacan que estarán relacionadas con la temprana edad y la facilidad que tienen los jóvenes para acceder a las redes sociales. En España, los menores reciben su primer móvil de media a los 10,8 años. A los 10 años, el 41% ya tiene uno propio, una cifra que aumenta hasta el 76% a los 12 años. El dato procede de un estudio de 2025 realizado con casi 100.000 niños y adolescentes que muestra el cambio generacional en el acceso temprano a la tecnología y la normalización del móvil desde edades cada vez más tempranas. Otra señal de alerta aparece cuando existe una baja autoestima y la persona necesita rodearse de objetos, cosas o actividades que le hagan sentirse más atractiva ante sí misma y ante los demás.

Compras online en menores de edad

En esta línea, la psicóloga Ceinos afirma que las compras por Internet han llegado a los menores de edad. Ya no necesariamente ocurre que un menor pasee junto a su madre en cualquier centro comercial observando tiendas, sino que “pueden realizarse durante la noche o la madrugada, en plena soledad”. A los psicólogos les preocupa especialmente cuando este tipo de compras está relacionado con la ansiedad, la depresión o la búsqueda de un estímulo fugaz ante una situación de frustración.

Cambios en el perfil de la compra compulsiva

Respecto a dicho problema de compulsividad en la compra, según indica la psicóloga, hace unos años el perfil típico siempre había sido mayoritariamente femenino: en torno al 80% de los casos correspondían a mujeres de entre 25 y 45 años. Un dato que se ha acabado modificando, ya que actualmente tanto hombres como mujeres compran por igual.

La flexibilidad de las políticas de devolución ha hecho que se pierda, en cierta medida, el prejuicio que existía en algunos varones a la hora de ir de compras debido a la estigmatización de que ir de compras era una actividad eminentemente femenina. “No es lo mismo acudir físicamente a una tienda que realizar la compra a través de una página web o móvil”.

Impacto económico y psicológico de las compras reiteradas

Según apuntan los expertos, el problema no necesariamente se limita a las compras —ya que es una actividad socialmente aceptada—, “e incluso de la que una persona puede presumir por la capacidad adquisitiva”, pero cuando estas compras son reiteradas y abusivas pueden generar muchos problemas económicos, dificultad para llegar a fin de mes y comprometer la economía personal o familiar. “En esos casos podemos empezar a hablar de un posible trastorno del control de los impulsos”.

Aunque esto puede sobrellevarse durante un tiempo, la psicóloga explica que la señal de alarma aparece cuando el sentimiento de culpa es muy acusado, es decir, cuando la persona no puede controlarse a pesar de intentar contenerse y, finalmente, acaba pidiendo ayuda por sus compras compulsivas. Unas compras que también pueden estar asociadas a trastornos relacionados con el control de los impulsos, el consumo de sustancias o una mala relación con la comida.

Tecnología y su papel en la compra compulsiva juvenil

En el caso de los jóvenes, además, el acceso permanente al móvil, la publicidad personalizada, los microcréditos, las redes sociales y la facilidad para comprar con un solo clic han reducido las barreras entre el deseo de adquirir un producto y la compra. La tecnología no solo se ha convertido en uno de los objetos más demandados, sino también en la herramienta desde la que se produce buena parte de ese consumo.

Fuente