Citroën tiene una cita importante este otoño con uno de sus modelos más conocidos: el nuevo 2CV será uno de los grandes protagonistas de la marca en el Salón del Automóvil de París, donde la firma francesa dará nuevos detalles sobre el regreso de este icono, ahora convertido en un coche completamente eléctrico.
No será la primera vez que Citroën intenta recuperar para la era moderna la filosofía de alguno de sus modelos más populares. Antes del nuevo 2CV, la marca ya rescató el espíritu del Méhari para crear un pequeño eléctrico de cuatro plazas que no llegó encajar del todo entre los conductores. Ahora, con la vuelta de los clásicos reconvertidos de moda, Citroën rescata el 2CV para hacer lo que hizo en los 50: democratizar la movilidad, en este caso, eléctrica.
El 2CV que convirtió la sencillez en una virtud
Para entender por qué Citroën ha decidido recuperar precisamente este nombre hay que remontarse a 1948, cuando comenzó la producción del 2CV. El modelo nació con una misión muy concreta: ofrecer un automóvil sencillo, práctico, resistente y asequible que permitiera a una parte mucho más amplia de la población acceder al automóvil. Su filosofía se apoyaba en la simplicidad mecánica, el bajo coste de mantenimiento y una gran versatilidad.
Esta misma filosofía es de la que se empapa el modelo acutal. La marca ha insistido en que no pretende llenar el coche de tecnología por el simple hecho de poder hacerlo. Xavier Chardon, CEO de Citroën, ha defendido una filosofía basada en el principio de «menos es más», con el objetivo de evitar que la complejidad y el equipamiento innecesario terminen elevando el precio.
Citroën 2CV / .
Así, el Citroën 2CV terminó convirtiéndose en uno de los grandes iconos de la industria automovilística francesa y se mantuvo en producción hasta 1990. Pero, más allá de sus cifras, dejó una idea que Citroën quiere recuperar ahora: un coche popular no tiene por qué ser un coche básico sin personalidad.
La marca considera que ese planteamiento sigue teniendo sentido en un mercado en el que el precio de los coches nuevos y el coste de acceder a un vehículo eléctrico se han convertido en una de las principales barreras para muchos compradores.
Del 2CV al Méhari y del Méhari al eléctrico
El 2CV también sirvió de punto de partida para otro de los modelos más reconocibles de Citroën. En 1968 llegó el Méhari, un vehículo basado en la plataforma del Dyane 6 y concebido como una alternativa extremadamente sencilla y polivalente. Su carrocería de plástico, su configuración descapotable y sus posibilidades de utilización lo convirtieron en un coche diferente, pensado tanto para el ocio como para el trabajo. Entre 1968 y 1987 se fabricaron 144.953 unidades.

Citroën E-Méhari / Citroën
Décadas después, Citroën volvió a mirar hacia aquel modelo. En 2015 presentó el E-Méhari, una reinterpretación eléctrica del concepto original. El Citroën E-Méhari mantenía algunas de las señas de identidad del modelo, como la carrocería de plástico y la configuración abierta, pero sustituía el motor de combustión por un sistema completamente eléctrico. Contaba con cuatro plazas y una autonomía homologada de alrededor de 200 kilómetros.
El Citroën 2CV estará por debajo de los 20.000 euros
El siguiente paso en este proceso de recuperación de clásicos será el nuevo Citroën 2CV, un regreso confirmado oficialmente por la compañía este mayo dentro de su nueva estrategia de producto.
La receta recupera algunas de las ideas fundamentales del modelo original, pero las adapta a las necesidades actuales. Será 100% eléctrico y Citroën quiere que sea sencillo, versátil y, sobre todo, accesible. En este sentido, el nuevo 2CV encaja con uno de los grandes retos que afronta Citroën (y la movilidad en general): conseguir que el coche eléctrico deje de ser una alternativa exclusivamente asociada a vehículos caros.

La única imagen del Citroén 2CV que dejó entrever la marca en un vídeo. / Stellantis
Uno de los datos que más expectación está generando es precisamente su posible precio. En torno al proyecto se ha manejado un objetivo de menos de 20.000 euros (incluso menos) antes de ayudas, una cifra que colocaría al futuro 2CV entre los coches eléctricos más asequibles del mercado europeo y que cumpliría con la idea de los e-Car que quiere impulsar la UE.
No obstante, esta cantidad todavía no es el precio oficial del modelo, así como tampoco se conocen todavía sus datos técnicos definitivos. La batería, la potencia, la autonomía y las prestaciones tendrán que esperar a que Citroën desvele más información.
Y ahí es donde entra el Salón del Automóvil de París de octubre de 2026. Citroën ya confirmó que será en esta cita donde dará nuevos detalles sobre el nuevo 2CV. La marca ha mostrado hasta ahora únicamente una primera imagen que permite intuir parte de su silueta, por lo que el salón francés será la primera gran oportunidad para descubrir cómo ha resuelto Citroën el nuevo 2CV.













