María José Catalá, alcaldesa de Valencia, ha causado polémica al afirmar que la dictadura franquista fue una “etapa con lados positivos y negativos”, evitando así condenarla de forma rotunda. En una entrevista con Onda Cero, destacó logros como las infraestructuras hidráulicas, pero también reconoció los aspectos negativos, admitiendo que “no tener un sistema democrático que reconociese las libertades de los españoles” fue algo negativo. Aun así, insistió en que prefiere analizar la historia “de forma sosegada” y alejarse tanto del revanchismo como de una nostalgia simplista del pasado.
Tras las críticas, Catalá matizó sus palabras en un acto público al calificar el franquismo como una “etapa negra” que debe superarse: “debemos mirar hacia adelante, condenando lo que fue”, dijo, y sugirió que hay “muchos interesados en hablar mucho de Franco”. Además aclaró que su ayuntamiento no va a organizar actos especiales por el 50º aniversario de la muerte del dictador, ya que prefieren centrar su atención en proyectos actuales para Valencia.













