Lo último que se pierde

Una cumbre del clima sin la presencia en Belem (Brasil) de los jefes de los dos Estados más contaminantes del planeta -Xi Jinping (China) y Donald Trump (EEUU)- augura pocos avances. Máxime cuando sobre todo el segundo mantiene una ofensiva político-económica directa contra la desfosilización del planeta, favoreciendo la continuación de la extracción de petróleo y gas y blindando las centrales nucleares y el fracking. El segundo es algo más discreto, pues la superpotencia asiática está consiguiendo récords de producción de energía renovable, con un crecimiento del 23% interanual, aunque aún no renuncia al uso de las fósiles y tampoco está dispuesta a aceptar acuerdos que limiten su desarrollo económico.

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