El Real Zaragoza enterró este domingo en Granada, si quedaba alguna, prácticamente todas las opciones y esperanzas de lograr la
permanencia. El equipo de Sellés es un muerto viviente, un alma en pena,
que ni siquiera es capaz de aprovechar el regalo del Granada que ponía
sorprendentemente por delante al conjunto aragonés cuando apenas se llevaban
dos minutos de partido.
Lejos de seguir aprovechando el evidente
nerviosismo de la defensa local, el Real Zaragoza pareció dedicarse ya a
esperar que acabara el partido y sin ser capaces de hacer nada positivo
para evitar que los nazaríes le dieran la vuelta al partido, como acabó
sucediendo, hasta acabar ganando por tres a uno.
Esta sexta derrota consecutiva (0 de 18 puntos posibles y en el global 6 de
39) deja al equipo aragonés a nada menos que nueve
puntos de distancia de la cada vez más imposible salvación, que marca
precisamente la S.D. Huesca, próximo rival el domingo que viene en el estadio
modular.
Esta tercera derrota en los tres partidos
de liga que lleva Sellés al frente del equipo hace perder también la esperanza
y la pequeña ilusión que había podido traer el nuevo técnico. El partido de
este domingo en Granada deja bien claro que tampoco el valenciano, auténtico
neófito en el fútbol español, sirve para encontrar soluciones a este
tremendo desaguisado.
Cogió el equipo a 5 puntos de la permanencia y ahora lo tiene a 9. Se han esfumado de un plumazo los presuntos brotes verdes, que ya se
ha visto que no eran tales porque la supuesta mejoría que se atribuía a su
llegada en ningún momento ha sido tal, especialmente en las áreas, donde se
deciden los partidos. Ni defendiendo ni atacando. Y tomando decisiones
verdaderamente incomprensibles tanto en la confección del once inicial (inisistiendo
con jugadores como Guti o Soberón) como, sobre todo, en los cambios. En
Granada rizó el rizo en este aspecto dando entrada en la segunda parte a Sinan
Bakis, que ya sabemos para lo que está, por delante de delanteros como Dani Gómez
(que entró después que él y envió un balón al palo), o de Bazdar o Kodro,
que ni siquiera tuvieron minutos.
Una frivolidad que refleja que ha perdido el rumbo, en una muestra más de no saber realmente lo que se trae entre manos
y que supuso una palada más para su propia tumba (porque no parece que
vaya a seguir mucho tiempo). La otra tumba, la del equipo, esa hace tiempo
que está ya excavada, con el muerto a punto de caer ya al hoyo y cada vez
con más clavos en su ataúd.
Y que conste que este entrenador, el tercero de
la temporada, aunque ya sea también un señalado más, es el menos culpable,
porque, efectivamente, ha llegado cuando ha llegado y tiene lo que tiene
en la plantilla. Son sobre todo quienes han propiciado este engendro los que
no deberían continuar ni un minuto más en el Real Zaragoza. Todo lo que no
sea una contundente purga de directivos responsables en esta misma semana
(porque ya sabemos que, por desgracia, de momento, los jugadores van a tener
que seguir siendo los mismos) sería la confirmación ya en noviembre de una
capitulación fatal en la historia del club.
Granada 3: Luca Zidane; Oscar
(Manu Trigueros, minuto 73), Manu Lama, Williams, Diallo (Gagnidze, minuto 78);
Alcáraz, Sergio Ruiz (José Arnaiz, minuto 73); Alex Sola, Alemañ (Rodelas,
minuto 78), Fayé (Pablo Sáenz, minuto 87); y Jorge Pascual.
Real Zaragoza 1: Adrián;
Aguirregabiria (Juan Sebastián, minuto 78), Insua, Gomes, Pomares; Francho,
Toni Moya; Pau Sans (Tasende, minuto 62), Guti (Bakis, minuto 70), Sebas Moyano
(Paulino, minuto 70); y Soberón (Dani Gómez, minuto 78).
Árbitro: Mallo
Fernández, del colegio castellanoleonés. Mostró cartulina amarilla a Pomares,
Aguirregabiria, Gomes y Bakis, por el Real Zaragoza.
Goles: 0-1,
minuto 2: Oscar en propia metaa. 1-1, minuto 36: Jorge Pascual. 2-1, minuto 63:
Alemañ. 3-1, minuto 90+3: José Arnaiz.
Incidencias: partido
correspondiente a las decimotercera jornada de liga, disputado en el estadio de
Los Cármenes con la presencia de 14.272 espectadores. Se guardó un minuto de
silencio en memoria Juan Manuel Lucena, padre del delegado del Granada.










