¡Se le volvió a escapar! Quique Llopis volvió a rozar la gran medalla que lleva soñando toda la vida y que está más cerca que nunca de conseguir. El valenciano fue cuarto en la final del 110 vallas del Mundial de Tokio con 13″16. Otra vez se quedó a un puesto de subir al podio, como ya le ocurrió el año pasado en los Juegos de París 2024 Mundial indoor de Glasgow. Abonado a la resignación. La victoria fue para el gran favorito, el norteamericano Cordell Tinch con 12″99, seguido de los jamaicanos Orlando Bennett y Tyler Mason.
«Me siento bien. Hace tres o cuatro años hubiese firmado poder estar en finales de campeonatos del mundo o de Juegos Olímpicos»
«Me siento bien. Hace tres o cuatro años hubiese firmado poder estar en finales de campeonatos del mundo o de Juegos Olímpicos», aseguró de forma positiva el valenciano. «Estoy muy satisfecho del trabajo que hay detrás y ahora toca seguir mejorando», dijo haciendo referencia a su preparación con Toni Puig.
«A nivel técnico todavía hay ciertos aspectos a mejorar. Igual que la salida, sin duda», explicó Llopis. «Lo más positivo que me llevo de Tokio es que he estado luchando durante toda la carrera por una de las tres medallas. Ha habido un momento que veía que lo podía conseguir, pero he tenido un pequeño toque con una valla y me ha sacado un poco de carrera. Ellos no fallaron, estuvieron muy bien todo el campeonato y fueron superiores a mí en este caso. No tengo nada que reprocharme», añadió haciendo una lectura en perspectiva de la carrera.
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«Toqué en la primera valla porque salí a jugármela. Al final, si quería estar en una de las medallas me la tenía que jugar. Tenía que hacer la carrera de mi vida y lo tenía claro. No llegó a salir por muy poco, pero tengo que estar contento de todo el trabajo hecho», puntualizó.












