La cima del Garbí va dejar desde hoy de ser un lugar público. Sin permiso del ayuntamiento de Estivella, un particular ha cerrado la zona con cintas y va a empezar a cobrar entrada, además de montar un chiringuito, según ha podido saber Levante-EMV. La medida trascendió ayer, cuando el pueblo celebró su habitual ‘Nit de les estreles’ que incluye una subida a la zona para disfrutar del firmamento. Para sorpresa general, la ermita recibió a los vecinos acordonada y llena de sillas y mesas. Algo del todo inexplicable para el consistorio.
El veterano empresario de Estivella y concejal de Vox, José Ramón Mateu, afirma que ha comprado los terrenos de la Ermita, algo que niegan desde el consistorio: «Es imposible ya que esos terrenos son de titularidad municipal y figuran en el registro de bienes del ayuntamiento», sostiene Francesc Mateu, alcalde de Estivella.
La ermita del Garbí, cerrada y llena de sillas y mesas / Levante-EMV
Según explican desde el ayuntamiento, José Ramón Mateu presentó este viernes un registro de entrada para montar un chiringuito en la zona, solicitud que todavía no ha obtenido respuesta. Sin embargo, el empresario accedió este sábado sin ningún tipo de permiso a la zona de la ermita para acordonarla y rompió el candado sustituyéndolo por uno nuevo. «Las llaves que tenemos nosotros ya no abren», recalcan las mismas fuentes. Fuentes municipales conifrman que este lunes se tomarán las medidas correspondientes ante este acto.
Una cruz y un bar
El mismo José Ramón Mateu ha repartido en los últimos días unos folletos a los vecinos y vecinas del pueblo con información del proyecto «de revitalización» que quiere llevar a cabo en la ermita del Garbí. En un impreso que incluye su nombre y una fotografía con su cara, Mateu explica que su objetivo es construir una gran cruz de 40 metros de altura que estará iluminada, además de recuperar la antigua fonda del Garbí, que estuvo en pie entre 1850 y 1995.
El folleto recoge la historia de la Santa Cruz del Garbí, ya existente, y la justificación para levantar una nueva cruz en conmemoración del 350 aniversario de la primera. También explica su objetivo de construir «un punto de acogida y descanso» que tendrá zonas de sombra, un bar con cafés, bebidas frías y productos locales y un punto de información sobre rutas de senderismo y ciclismo.
Este periódico ha tratado de ponerse en contacto con José Ramón Mateu para conocer su versión de los hechos y cómo ha accedido a una propiedad pública, sin éxito.
Suscríbete para seguir leyendo













