La asociación vecinal Stop Ruido Zaragoza ha presentado alegaciones al nuevo mapa del ruido elaborado por una empresa para el ayuntamiento de la capital aragonesa «al detectar varias carencias». Entre otras cuestiones, denuncian desde la entidad, está que no se tienen en cuenta algunas fuentes emisoras de contaminación acústica como son las obras o el ocio nocturno.
Una vez publicado el mapa del ruido se abrió el plazo para poder presentar mejoras y modificaciones y fue cuando Stop Ruido encontró las «deficiciencias». «Este documento, que debería servir como base para tomar decisiones que protejan la salud y el bienestar de la ciudadanía, presenta importantes carencias», han señalado en una nota de prensa.
En primer lugar «no presenta datos estadisticos desagregados por sexo», afirman. Asimismo, desde Stop Ruido recuerdan que la ley de protección contra la contaminación acústica de Aragón recoge hasta once emisores acústicos como son los coches, los trenes, los aviones, infraestructuras viarias y aeroportuarias, maquinarias, obras, construcción, industria, actividades deportivas-recreativas y de cualquier tipo de ocio incluido el nocturno. Y no todos están recogidos en el mapa de Zaragoza.
Según denuncian, el documento que ha publicado el consistorio de la capital aragonesa «solo contempla cuatro emisores»: Tráfico viario, ferroviario, parte de la actividad industrial y el aeropuerto. «No cuentan con viarios nuevos, en construcción o semi terminados, como la avenida Navarra, la rotonda de la avenida Anselmo Clavé, la avenida Cataluña, La Romadera, con peticiones de residentes del Casco Histórico, Valdespartera, Universidad y Distrito Centro», denuncian, por ejemplo. Y es que las obras son una fuente importante de afecciones en este sentido.
Movera
También han incorporado como alegaciones numerosas quejas de los residentes en el barrio de Movera, que denuncian el ruido proveniente de la Z-40. «No se ha contado con la cercania a viviendas ni a espacios de especial sensibilidad como los Galachos.
«Tampoco se contempla el número de personas, viviendas, centros sanitarios, educativos y culturales expuestos a la contaminación acústica en cada área», critican también. La asociación ha hecho notar que «si este mapa estratégico del ruido se da por válido y a continuación se establece el plan de acción para eliminar o minimizar los contaminantes acústicos, el mapa que se apruebe acultará la verdadera dimension del problema y no servirá de nada» porque no tendrá en cuenta ni las obras ni el ocio nocturno.














