Carlos Alcaraz ya está otra vez entre los cuatro mejores en Tokio, pero su exigencia continúa intacta. El murciano alcanzó las semifinales del ATP 500 japonés por segundo año consecutivo después de la retirada de Denis Shapovalov, cuando dominaba por 7-6(3) y 2-1. Un triunfo inesperado en la forma, aunque importante para un Alcaraz que continúa recuperando sensaciones después de los problemas físicos que le mantuvieron alejado de las pistas durante varios meses.
Pese a encontrarse de nuevo en unas semifinales, el español no quiso lanzar las campanas al vuelo. Alcaraz reconoció que todavía está lejos del nivel que pretende alcanzar y que su principal objetivo es recuperar progresivamente la confianza y la continuidad sobre la pista. “Creo que estoy bastante lejos. Estoy lejos de donde quiero estar”, admitió el murciano al ser preguntado por su estado de forma después de regresar a la competición en el US Open.
Cambiar todo, dentro y fuera
Mientras intenta recuperar su mejor tenis, Alcaraz también está viviendo una etapa de cambios fuera de la pista. En las últimas semanas, el murciano ha llamado especialmente la atención por sus diferentes estilos y peinados, una faceta que empieza a convertirse en una parte más visible de su personalidad. “La vida cambia. Creo que estoy en el momento en el que simplemente tengo que cambiarlo y mirar cuál me queda mejor. No sé qué va a pasar después. Hay un par que todavía no los he probado, quién sabe si me quedarán bien”, explicó.
El propio Alcaraz bromeó sobre esta nueva etapa y explicó que simplemente quería probar cosas diferentes. “Simplemente el pelo crece y creo que era hora de cambiarlo, despeinarlo y probar cosas nuevas”, dijo en declaraciones en el ATP500.
Adentrado en el mundo del estilismo
La moda se ha convertido poco a poco en otro de los intereses del murciano. Alcaraz reconoce que se siente cómodo explorando diferentes estilos y que intenta cuidar cada vez más sus elecciones, tanto en su día a día como durante los torneos. “Cada jugador tiene su propia marca. Intento adentrarme en el mundo de la moda, tanto dentro como fuera de la pista. Intento elegir los mejores outfits; hay que ser diferentes en cada torneo, no hacer lo mismo semana a semana”, explicó.
El español también considera que esta tendencia puede crecer en el tenis y que cada vez más jugadores se atreverán a mostrar una personalidad propia a través de su ropa. “Me siento cómodo con lo que hago dentro”, afirmó Alcaraz, dejando claro que no pretende renunciar a esta faceta.
Para él, la moda es otra forma de expresarse y de sentirse identificado con lo que lleva cuando salta a la pista. “En el futuro veremos a más jugadores dedicarse a ello y tener más atuendos dedicados a la moda dentro de la pista”, afirmó.














