De manera excepcional, la iglesia de La Magdalena abrió este domingo sus puertas para un evento cultural diferente. No se trataba de una visita guiada ni ningún acto litúrgico sino que se celebraba el I Encuentro de Pintura Rápida Plan Románico Atlántico, organizado por la Fundación ZamorArte, en colaboración con Urban Sketchers Zamora. Una singular forma de difundir este plan y conocer de cerca la intervención que actualmente se está llevando a cabo en esta pequeña iglesia del casco antiguo de la capital.
Desde ZamorArte, Sergio Cruz apunta que esta propuesta artística les pareció una original manera de dar a conocer el proyecto del Plan Románico Atlántico, sobre todo por convertir en arte una iglesia que actualmente está en plena rehabilitación, dando la posibilidad a los participantes de descubrir una nueva perspectiva del templo, con andamiajes y material de obra en su interior. «Es muy interesante poder plasmar este momento del proceso», considera, aplaudiendo la buena acogida de esta primera edición, con participantes de todas las edades.
Una quedada llena de arte
Urban Sketchers Zamora responde a la llamada, habituados a reunirse una vez al mes con todos sus utensilios de dibujo en diferentes rincones de la ciudad. Mercedes Rodríguez, al frente de este colectivo, reconoce que la propuesta era muy atractiva, como oportunidad única para visitar la iglesia por dentro en plenas obras, pero que había sido complicado elegir el punto exacto desde donde dibujar, por la cantidad de estímulos que desprendía este lugar. «Ha sido lo más difícil, algunos se han decantado por algún detalle y otros por reflejar algo más general, con la originalidad de los andamios, que llaman mucho la atención», explica, agradecida de que el grupo siga tan activo y se cree tan buen ambiente alrededor de la afición por la pintura y el dibujo en Zamora.
Participa en menos encuentros de los que le gustaría, pero no se perdió esta última experiencia. Susana Sastre eligió el interior de La Magdalena para inspirarse. Se considera aficionada, pero su técnica de carboncillo para representar la parte trasera del interior del templo refleja que tiene buenas tablas. «También he querido aprovechar para poder conocer cómo van las obras de restauración de la iglesia por dentro, que nos lo han explicado antes de comenzar con el concurso«, valora.
Primeras veces
En la entrada de La Magdalena se aposentó Valeria Vila Hernández, quien acaba de comenzar Bellas Artes en Salamanca y que se enteró de esta oportunidad por su madre. Acrílico es la técnica elegida por una de las más jóvenes participantes. «No quise entrar dentro porque lo veía muy oscuro y yo quería reflejar algo con más luz», justifica para su elección. «Me parece un encuentro muy enriquecedor, porque aprendes también de lo que otros están haciendo, con diferentes técnicas y estilos«, subraya sobre esta experiencia, que acaba de descubrir y que intentará repetir en próximas ocasiones.
Tras una intensa mañana de pinceles, acuarelas, lápices, carboncillos y ceras, se entregaron los dibujos, que tendrán sus merecidos premios a la mejor, a quien haya reflejado mejor los valores de conservación del patrimonio y al mejor participante menor de 18 años, reservando un cuarto premio que será elegido por votación popular.
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