El talento emprendedor no caduca a los 50

“Yo nací muy lejos, en Punta Arenas. Eso es pasada la Patagonia, en Sudamérica, mirando al estrecho de Magallanes y a la Antártida”, explica entre risas Angélica Ribera, propietaria del hotel rural “Los Corrales de Aliste”. Algo más cerca nació Montserrat Teso, propietaria de un taller artesanal en Lober de Aliste, quien hace más de 20 años se trasladó desde Barcelona hasta la provincia zamorana “buscando alternativas”. O Rosa Piriz, de Supermercado Aguiar, en Alcañices, que hace años decidió quedarse en su pueblo, “porque me gusta hacer cosas por él y para la gente de aquí”. Tres mujeres distintas, con orígenes diferentes y sueños diversos, pero que cargan sobre sus hombros un objetivo común: emprender.

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