Tesla sigue ampliando la presencia de su sistema FSD Supervised en Europa. Croacia ha dado luz verde a esta tecnología y se convierte así en el octavo país de la Unión Europea que permite su utilización, según ha anunciado la propia compañía: «FSD Supervised ahora aprobado en Croacia. El despliegue comenzará pronto».
Por ahora, las autoridades croatas no han detallado las condiciones concretas de la autorización, pero junto con Países Bajos, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Estonia, Lituania y Eslovenia este sistema yo podría utilizarse en las carreteras de estos países.
Sin embargo, la Unión Europea sigue estudiando la aplicación de este sistema en el conjunto de la UE.
Un sistema de nivel 2 que obliga a mantener las manos y la atención
La situación actual tiene su origen en la autorización concedida el pasado 10 de abril por la autoridad neerlandesa de homologación, RDW, que otorgó al FSD Supervised una homologación nacional provisional. A partir de ella, varios países de la UE han reconocido la autorización y permiten utilizar el sistema en sus territorios. España, por el momento, no se encuentra entre los países que han dado luz verde al sistema.
Esto no significa que el FSD esté aprobado en toda Europa. Cada país debe reconocer la autorización para permitir su utilización en su territorio, mientras que la extensión de la homologación al conjunto de la Unión Europea todavía está pendiente.
Pese a su nombre, el FSD Supervised no es un sistema de conducción autónoma. Se trata de una tecnología de nivel 2 SAE, por lo que el conductor continúa siendo responsable del vehículo: debe permanecer atento a la carretera, supervisar continuamente el funcionamiento del sistema y estar preparado para recuperar el control inmediatamente cuando sea necesario. La tecnología puede automatizar determinadas funciones de la conducción, pero no permite al conductor desentenderse de la tarea de conducir.
Bruselas todavía estudia su aprobación: estos son los contras
La autorización europea es el siguiente paso que Tesla necesita para extender el FSD al conjunto de la UE. Para ello, la homologación neerlandesa debe superar el procedimiento comunitario correspondiente.
El asunto se está analizando en el Comité Técnico de Vehículos de Motor (TCMV), formado por representantes de los Estados miembros y de la Comisión Europea. El comité se reunirá el 6 de octubre, aunque esa reunión servirá para continuar el debate y no está previsto que ese día se produzca una votación definitiva sobre la autorización del sistema para toda la Unión. Mientras tanto, algunos países, como la República Checa, han mostrado su disposición a avanzar hacia un marco europeo armonizado para este tipo de tecnología.
Y es que, por el momento, el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC) ha pedido que se retrase la aprobación del FSD hasta que se debatan algunas de sus funciones, especialmente la compensación de velocidad y la velocidad máxima contextual. Según el ETSC, la primera podría permitir al sistema superar determinados límites de velocidad y entra en conflicto con la normativa internacional que regula estos sistemas. La segunda tiene en cuenta la velocidad del tráfico circundante para establecer el límite que puede utilizar el vehículo.
El organismo considera que estas funciones plantean problemas de seguridad y ha pedido a la UE que las revise antes de autorizar el sistema. Las dudas también se han trasladado a las pruebas realizadas en carretera: un informe publicado en Bélgica por la organización johanna.be señaló que el sistema reconoció señales de 30 km/h que no respetó en determinadas ocasiones y que realizó intentos de adelantar a ciclistas que circulaban por carriles bici, una maniobra no permitida en este país.
Tesla, por su parte, defiende la seguridad de su tecnología y ha destacado el elevado número de horas de pruebas realizadas en carreteras europeas, incluidas las españolas.
Fuente: El Periódico









