Cuando la tarde comenzó a inclinarse sobre el Parque Doramas, este enclave capitalino dejó de ser por unas horas jardín urbano para convertirse ayer en otro edén: una pista de baile al aire libre, un pequeño territorio de escucha, cuerpos y pulsaciones. Entre las palmeras y la arquitectura singular del parque, Malvasoul Con Estilo volvió a defender una idea que parece sencilla pero que resulta cada vez más excepcional: que una fiesta también puede ser una forma de habitar un lugar.
Desde primeras horas de la tarde y hasta bien entrada la noche, un millar de personas -el aforo limitado forma parte de la filosofía de este festival boutique– se entregó a una programación concebida más como un recorrido artístico que como una sucesión de nombres. House, soul, disco, R&B, sonidos afro y latinos fueron trazando una geografía sonora en la que lo local y lo internacional diluyeron sus fronteras.
El centro de gravedad se reservaba para The Ritual, el proyecto compartido por Anané y Louie Vega, que aterrizaba por primera vez en Canarias con su imaginería sonora compartida: dos sensibilidades que se cruzan, dialogan y, por momentos, se apartan para dar espacio a la expresión individual. Anané y Vega han llevado The Ritual por clubes de playa y pistas de Ibiza, Grecia o Miami; en Doramas, el ritual encontró otro paisaje.
Con el paso de las horas, la música se abrió camino dejando que el baile apareciera como una consecuencia natural. En ese tránsito, el parque aportó algo que ningún club puede fabricar: la sensación de que la ciudad permanecía alrededor, pero a una distancia suficiente para que durante unas horas pareciera suspendida.
Antes y después, el cartel reunió a María Ordóñez, Vira, Emma Play, Mr. Paradise, The PiriExperience, La Armas, García, La Capria y Luis Bautista, entre otros nombres vinculados a una escena canaria que Malvasoul ha convertido en parte sustancial de su identidad. Especialmente significativa fue la presencia de La Capria, artista audiovisual con más de tres décadas y media de trayectoria, que trasladó su experiencia visual también a la cabina para abrir la pista. La Armas aportó sus cruces de afro, groove, tech house y ritmos tropicales; Vira, su mirada híbrida; y Luis Bautista, la doble condición de productor e ingeniero de sonido.
Nacido en Lanzarote en 2018, Malvasoul ha ido expandiendo sus coordenadas por el Archipiélago sin renunciar a una identidad marcada por cuidar la relación entre música, paisaje y público. Esta edición contó con el respaldo del Cabildo de Gran Canaria, Gobierno de Canarias, Instituto Canario de Desarrollo Cultural, Iqos, Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y Promoción, Ayuntamiento de Arona, Lexu, Juventud, Martín Miller, Mahou y Ron Matusalem, con Binter y Perpetuo Socorro como colaboradores.













