de no creer «ni de coña» a los tecnooligarcas a Ceuta, Pegasus y Begoña Gómez

Pedro Sánchez esperaba no tener que enfrentarse a la actualidad española también en su paso por Estados Unidos. Menos aún en la charla que el presidente del Gobierno ofreció este jueves a los estudiantes de la Universidad de Harvard, en la que el tema central era la amenaza de la “tecnooligarquía” a la sociedad actual. Sánchez situó España como el “laboratorio” contra los magnates tecnológicos, a los que pidió no creer “ni de coña”, pero terminó hablando de la crisis migratoria de Ceuta, el hackeo de su móvil con Pegasus y los casos de corrupción que rodean al Ejecutivo e involucran a su esposa, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez.

El presidente mantuvo un tono calmado, aunque su rostro reflejó el hastío de tener que defender, una vez más, a su familia en Boston, a 5.400 kilómetros de Madrid. “Ser primer ministro o político es gratificante porque puedes hacer muchas cosas por tu país, y estoy orgulloso de decir que hice muchas cosas por mi país, y ahí están los resultados, las pruebas y los hechos”, le respondió en inglés a Peter, el estudiante que le preguntó por la corrupción.

“Pero sufrir estos ataques personales es muy difícil de asumir, muy difícil de asumir”, continuó. Sánchez apeló directamente a Peter: “Y es mucho más difícil porque un joven estudiante como tú ya los condena. Dices que mi hermano y mi mujer son culpables y eso no es justo porque no lo son”, señaló.

No es la primera vez que trata este tema en su paso por Estados Unidos, que concluye este viernes. Sánchez lleva desde el lunes en el país norteamericano con motivo de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, pero ha protagonizado otros actos de diversa índole. Ya en la sede del organismo, valoró por primera vez la noticia de que el juez Juan Carlos Peinado había enviado, definitivamente, a Begoña Gómez a un juicio por jurado.

Sánchez se enteró de esto durante el vuelo de ida ya que, como critican desde Moncloa, el juez hizo coincidir el último movimiento en la investigación a su esposa con un viaje internacional del presidente, algo que ha ocurrido varias veces durante la polémica instrucción. Ya en la ONU, el líder del Ejecutivo recordó a los periodistas que Begoña Gómez, además de su mujer, es una profesional de la que reivindica su inocencia.

Sánchez aborda el hackeo de Pegasus y la crisis de Ceuta

Lo que no esperaba era que el tema saliera también ante una audiencia de estudiantes universitarios. “Sufrimos algunos casos de corrupción, y creo que cuando ocurre, sin importar el país, debes pedir a tu Gobierno que responda eficazmente. Y esto es lo que hice. Los casos de corrupción son ciertos. Desafortunadamente, mi Gobierno y mi partido sufrieron pérdidas”, lamentó. Sánchez fue en la línea habitual de señalar que los casos que afectan a su familia están recubiertos de polémicas actuaciones judiciales: “Esos no son casos de corrupción ni escándalos, son otras cosas”, defendió, “creo que la oposición y algunas asociaciones de extrema derecha han cruzado algunas líneas rojas”.

Otro estudiante le preguntó por el cambio de postura del Gobierno sobre el Sáhara Occidental, y sobre la coincidencia de esta con el hackeo del teléfono de varios miembros del Ejecutivo, entre ellos el propio Sánchez, con Pegasus. Esto fue en 2022, pero el alumno lo relacionó con el hecho que el presidente “defendió a Marruecos tras el ataque a Ceuta”, iniciado el pasado 30 de julio, “incluso después de denunciar inicialmente que se había producido un ataque a la integridad territorial”.

“En mi decisión política demuestro defender lo que creo que valía para los intereses de mi pueblo y mi país. Hemos detenido una situación y una crisis política que duraba más de 15 años. Marruecos, Estados Unidos, y muchos otros países de Europa apoyan la resolución de la ONU respecto a esta opción de tener una región autónoma dentro de Marruecos del Sáhara Occidental”, justificó Sánchez sobre la cuestión del territorio norafricano. “Es cierto que fuimos hackeados por Pegasus. No sabemos quién lo hizo, pero estaba bajo investigación y lo denunciamos ante la Audiencia Nacional”, atajó. Sobre la avalancha migratoria en Ceuta, el presidente cargó contra las “noticias falsas” sobre su defensa a Marruecos.

Sánchez pide ralentizar el desarrollo de la IA

Antes de eso, Sánchez pudo abordar el tema que ocupaba el foro ‘La tecnooligarquía amenaza la democracia’, un terreno en el que se siente mucho más cómodo. El presidente se sumó a la corriente global que pide “limitar la capacidad de automejora” de la inteligencia artificial, así como “establecer una supervisión estricta por parte de terceros y exigir informes completos sobre cualquier incidente que se produzca”.

Sobre los tecnooligarcas, Sánchez comparó su poder en la actualidad con “la era de los dioses y los señores feudales”. “No vamos a poner el futuro de la humanidad en manos de unos pocos multimillonarios, vamos a ponerlo donde le corresponde: en nuestras propias manos”, aseguró. Sánchez situó España como el “laboratorio” contra su poder, y pidió no creerles. “Permítanme responder con tres palabras: no freaking way [en inglés, ni de coña]”.

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