Aitana Bonmatí está afrontando la recta final de un proceso que está resultando largo y doloroso, en lo anímico pero sobre todo en lo físico, que es el aspecto que en realidad está prolongando su vuelta a los terrenos de juego. La internacional del Barça, triple Balón de Oro, trabaja a fondo para volver a conquistar todos los títulos posibles con su club y con la Selección, aunque es consciente de que, como ya avisó en la pretemporada, debe ir paso a paso. Y no se imagina con otra camiseta que no sea la azulgrana.
En una entrevista concedida al diario Marca, Aitana reconoce que vive una situación difícil, pues tras reaparecer en la recta final del pasado curso, ahora ha tenido que parar de nuevo. «La temporada pasada fue diferente, dura. Sufrí la primera lesión grave de mi carrera [fractura transindesmal del peroné a la altura del tobillo izquierdo] y me lo estoy tomando con paciencia porque este tipo de lesiones graves a veces tienen consecuencias, sobre todo en tema de dolor. Necesito ajustar este aspecto y cuidarme un poco para tener una carrera larga», reconoce.
Bonmatí explica que el aspecto de la lesión que le está costando más gestionar es «lo físico. Mentalmente, le acabas encontrando la vuelta, pero el dolor es el que verdaderamente te limita y lo que te acaba afectando a nivel anímico. Las jugadoras que hemos tenido lesiones graves y hemos tenido este tipo de dolor de manera continuada sabemos lo complejo que es convivir cada día con él. No sólo a la hora de trabajar en el gimnasio o en el campo, sino incluso en las rutinas diarias. Para mí está siendo un logro poder subir escaleras sin que me duela el tobillo», confiesa. «Ahora estoy centrada en ir superando estos pequeños retos, poder hacer sin problemas las cosas de la vida cotidiana y llevar una vida normal», y no duda en afirmar que la fecha de su regreso a los terrenos de juego «depende del dolor, que hasta ahora es limitante».
Futuro en azulgrana
A los 28 años y con contrato con el Barça hasta junio de 2028, Aitana no se imagina fuera del club de su vida. «Ahora mismo no. Me ilusiona jugar en el Barça y el proyecto que tiene el club. Mi objetivo es volver a jugar a mi máximo nivel y es lo que ocupa el 100% de mi cabeza».
En cuanto a los numerosos cambios en la plantilla blaugrana y la supuesta pérdida de calidad en el bloque que entrena Pere Romeu, Aitana considera que «es verdad que en los últimos años hemos tenido muchas bajas, y lesiones graves, pero el equipo ha seguido rindiendo. La mejor forma de hablar es hacerlo en el campo. Yo lo veo como una oportunidad de seguir demostrando que el Barça, pese a los cambios, sigue siendo el mejor club del mundo».
En su entrevista en Marca, Aitana asegura que el Real Madrid «tiene una gran plantilla» y añade que «ojalá podamos competir y sea una liga exigida», aunque por el momento ya lideran la Liga F con autoridad. ¿Y en Europa? Aitana cree que el principal serán las ‘gunners’: «Te diría que el Arsenal. Creo que tiene una gran plantilla y que está consiguiendo resultados que igual no todo el mundo se esperaba. El OL Lyonnes no deja de ser un gran equipo con una trayectoria increíble y estará ahí. El Chelsea también… Será una competición bonita».
La segunda estrella
Aitana no sueña únicamente con repetir el póker de títulos con el Barça; también está el desafío de defender el título de campeonas del mundo cosechado con España en 2023. Aunque ahora le queda lejos porque está centrada en su club, admite que «no obstante, es uno de los objetivos del año que tengo en mente». Y confiesa que «defender título es muy complicado, pero tenemos equipo para ello. Me gustaría igualar a la selección masculina y llevar dos estrellas en el escudo».
Pese a que su palmarés incluye prácticamente todos los títulos a nivel de clubes y selecciones y todos los galardones individuales, su ambición continúa intacta para lograr los éxitos que todavía no figuran en sus vitrinas. Así, sus retos son «volver a ganar todo con el Barça, sobre todo este año la Champions y un nuevo título como la Copa de Campeonas. Y a nivel de selección revalidar el título mundial es un reto muy bonito. Mirando al futuro me gustaría ganar una Eurocopa antes de acabar mi carrera. Se me quedó la espina clavada en la última porque la tuvimos ahí. Da mucha rabia».
Icono mundial
Bonmatí también aborda otros aspectos más personales, como el reconocimiento y el cariño que siente y recibe de los aficionados, no solo en Catalunya y en España. Durante el Mundial, durante el que ejerció de comentarista, descubrió su conversión en un icono mundial. «Sí, posiblemente. Evidentemente en Catalunya y cuando vas con la selección te das cuenta de que eres conocida, pero sentir ese cariño y admiración cuando cruzas el charco y estás en países mucho más grandes también es algo que reconforta», reconoce.
Y comenta la polémica que se generó con el anuncio de la ayuda a las futbolistas para la congelación de óvulos. «A todo se le saca el lado negativo… Yo tengo 28 años y aún no sé si quiero ser madre, pero lo veo como una buena forma de poder serlo en el futuro».














