Hace bien en no fijarse qué récords de precocidad está compiendo. Todos. Sus dos mentores, sus dos tutores, los maestros que le enseñan a ser prudente y, sobre todo, a mantener los pies en el suelo, Jorge Martínez ‘Aspar’, el dueño del equipo en el que corre, y Marc Márquez, nueve veces campeón del mundo, nunca le hablan de récords ni del título, siempre le hablan de conseguir y pelear por el podio en cada carrera y, si se presenta, tratar de ganar.
Máximo Quiles es, sin duda, el siguiente prodigio del motociclismo español, lo que, en ese sentido, podría situarle en la escalera de valores encabezada por Márquez, Pedro Acosta y David Alonso. El siguiente, ya sería Quiles, que, la próxima semana, a falta de siete grandes premios, lo nunca visto, podría proclamarse nuevo campeón del muno de Moto3, pues le lleva 131 puntos de ventaja a Álvaro Carpe, cuando, a la salida de Motegi, quedarán 150.
Quiles ha ganado nueve de las 15 carreras que se han disputado: Brasil, Jerez, Francia, Barcelona, Hungría, Países Bajos y, seguidas, Aragón, San Marino y, el pasado domingo, Austria. Ha quedado segundo en otras tres (Tailandia, EEUU y Alemania) y tercero, en Brno. Con 18 años, Quiles es un auténtico prodigio y, sin duda, más pronto que tarde se proclamará campeón.
Quiles tiene, divertidamente amargado, a Aspar, pues el tetracampeón debe rascarse el bolsillo cada vez que Máximo logra una victoria (lleva ya nueve) y, además, ahora, la próxima semana, le obliga a viajar a Japón, país que el tetracampeón siempre intenta esquivar.
Quiles, cuyo contrato obliga a Aspar a rascarse el bolsillo cuando el muchacho consigue la victoria (“sé que a Jorge eso no le molesta, más bien lo contrario porque es muy feliz cuando gano”), ahora obligará al tetracampeón del mundo valenciano a viajar, la próxima semana, a Japón, un país que Aspar suele sortear en su calendario.
“Lo sé, lo sé, sé que al jefe no le gusta mucho viajar a Japón pero, antes de despedirnos en Austria, ya me ha dicho que irá encantado”, comentó Quiles. “Es más, me ha recordado que David (Alonso), ya le obligó a viajar a Motegi para celebrar su título. Siempre que sea por algo estupendo, Jorge está encantado de ir a Japón, aunque se tienen que dar unos resultados muy especiales para que pueda ser campeón allí, aunque yo lo intentaré, pues es obligado ganar”.
Quiles reconoce que le da absolutamente igual donde gane el título y cómo lo gane. “Lo importante es ganarlo y lo tenemos bien encauzado. La temporada está yendo muy bien, pero siempre con los pies en el suelo, ‘finde’ a ‘finde’, olvidándonos del título, sin obsersionarse, ya llegará cuando toque. No pienso hacer locuras ni volverme loco por ganar el título, ya llegará cuando toque».
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