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El presidente del Gobierno, en el que podría ser su último discurso en Nueva York si se cumplen las encuestas, ha subrayado la necesidad de defender el papel de Naciones Unidas y oponerse a los gobernantes -no ha citado directamente a Donald Trump en ningún momento- que priman construir un mundo sin reglas donde prevalezcan los más poderosos.
«Subo a esta tribuna con un solo objetivo: defender aquello que muchos están intentando destruir«, ha arrancado. Sánchez ha lamentado que las políticas progresistas «están siendo atacadas por entidades y gobiernos reaccionarios que quieren devolvernos a un pasado gris».
Pedro Sánchez interviene ante la Asamblea General de la ONU.
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«Yo estoy aquí para decirles —alto y claro— que se equivocan y que no nos vamos a callar. Los españoles no vamos a dar un paso atrás. No vamos a dejar de creer que la humanidad puede seguir progresando y que, entre todos, podemos construir un mundo mejor. Y no vamos a hacerlo, porque queremos cumplir con nuestros hijos e hijas», ha subrayado.
«España no elige el camino más fácil. Elige el camino más justo. Lo sabe el mundo entero. Y las fuerzas reaccionarias que quieren destruir el orden multilateral no paran de atacarnos por ello. Quieren que nos acobardemos. Quieren que nos rindamos«, ha añadido.

Subiendo el tono, el líder socialista ha señalado los tres «pilares equivocados» en los que, a su juicio, se cimenta ese movimiento reaccionario: el egoísmo, la ignorancia y la crueldad.
«Las he visto lanzar guerras ilegales y masacrar a civiles inocentes. Las he visto tratar a millones de seres humanos como si fueran ganado y retirar su ayuda a quienes más sufren la pobreza y la enfermedad. Las he visto contaminar la atmósfera y el océano como si fueran de su propiedad. Y conspirar para destruir esta organización y todo lo que ella representa», ha denunciado, mostrando no obstante su confianza en la humanidad.
Dentro de unos años, las generaciones futuras mirarán hacia atrás, estudiarán esta década, y nos preguntarán qué papel jugamos cada uno de nosotros.
Queremos poder decirles que no dejamos de luchar. pic.twitter.com/sCODm6cvt7
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) September 24, 2026
Para abordar estos desafíos globales, el presidente del Gobierno ha manifestado su creencia de que la ONU necesita cambios profundos, como que el organismo esté presidido de una vez por una mujer latinoamericana y reformar el Consejo de Seguridad para acabar con el derecho de veto de los miembros permanentes y evitar que ningún país se convierta en juez y parte «por muy poderoso que sea».
También ha reclamado reforzar organismos como la Corte Penal Internacional para que puedan investigar, perseguir y sancionar a aquellos que violan las normas, reconstruir la arquitectura de desarme nuclear e imponer una regulación estricta a los tecno-oligarcas.
Migrantes enemigos
En un lugar más solemne como la Asamblea General de la ONU, Sánchez también ha querido repetir y defender la españolidad de Ceuta y la respuesta ofrecida por su Gobierno para tratar de solventar la crisis provocada por la entrada masiva de más de 70.000 personas a finales de julio.
«En momentos así, la tentación es elegir el atajo, ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo y vulnerar la legalidad, pero España no va a hacerlo, y tampoco Ceuta», ha asegurado. «Porque su ciudadanía está demostrando que se puede afrontar una crisis sin renunciar a la decencia, manteniendo la legalidad y respetando los derechos humanos».

Pedro Sánchez en la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
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Sánchez no ha hecho ninguna referencia a Marruecos, país del que sí habló en la rueda de prensa previa a su intervención, destacando la colaboración que está teniendo aunque reconociendo el fallo que hubo en los controles fronterizos durante el asalto.
De la misma forma, ha resaltado que España impuso el embargo de armas a Israel y condenado «sin matices el genocidio que Netanyahu sigue perpetrando en Gaza», además de haber duplicado su inversión en cooperación frente a la «motosierra» que ha recortado un tercio la ayuda mundial al desarrollo.
En esa línea, ha señalado que hay que trabajar para poder decir a las generaciones futuras que «nos dejamos la piel para legarles un mundo más pacífico, más sostenible y más justo». «Ese es el compromiso que quiero dejar en esta tribuna. No en mi nombre sino en el del país al que represento», ha zanjado.












