El empresario Francisco Juan Ros García falleció en Valencia el pasado jueves tras una larga enfermedad. Ros García fue el heredero del otrora imperio industrial fundado por su padre Francisco Ros Casares, conocido popularmente como el ‘rey del acero’, cuya actividad se centraba en la transformación, distribución y logística de productos siderúrgicos con cuartel general en la capital del Túria.
Ros García fue presidente de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y a raíz de problemas financieros y de liquidez, el grupo matriz y la mayoría de sus filiales terminaron solicitando el concurso de acreedores en el año 2014. Las principales empresas que formaban este conglomerado industrial y comercial entraron en liquidación desde hace una década. Tras el fallecimiento de su padre en 2014, Francisco Juan Ros García y su hermano Germán heredaron la dirección del ‘holding’ industrial.
Representación institucional
Ros García fue miembro del consejo consultivo de Levante en Iberdrola, miembro de Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), vocal de la Cámara de Comercio, miembro de Patronato de la Cátedra de Cultura Empresarial de la Universidad de Valencia y miembro del Comité de Prospectiva de la Agencia Valenciana d’Avalació i Prospectiva. También formó parte del consejo de administración de Bankia.
Tras el juicio a los dirigentes de la citada entidad financiera tras su intervención, la Audiencia Nacional dictó la absolución total para los 34 acusados del caso Bankia en septiembre de 2020, un fallo que fue ratificado de manera definitiva por el Tribunal Supremo en octubre de 2022. Entre los absueltos figuró Ros García.
En los últimos años, el ex dirigente de la corporación siderúrgica cobró una gran relevancia pública debido a problemas financieros, disputas judiciales y una sonada investigación por el hallazgo de la mayor colección de animales disecados en España, que puso en marcha su padre. El grupo arrastraba ya severos problemas de liquidez y deudas, lo que derivó en la posterior reestructuración y asfixia económica de su patrimonio familiar.
Herencia
En 2022, una operación de la Guardia Civil destapó un almacén en Bétera con más de un millar de animales disecados valorados en unos 29 millones de euros. Ros García figuró como investigado; aunque él defendió públicamente que se trata de una herencia legítima y un minucioso trabajo de conservación de los trofeos de caza de su padre, desvinculándose de delitos de contrabando.
Su padre, Francisco Ros Casares, fue presidente del Valencia CF entre 1973 y 1975 e inició su andadura profesional en el año 1954 con la apertura de pequeño almacén de hierro en la ciudad del Túria. La segunda generación familiar tomó las riendas de la corporación siderúrgica en los años noventa del siglo pasado. Contaba con centros distribuidos en España y Europa, aunque tuvo que reestructurar el grupo y cerrar algunas instalaciones y disminuir su plantilla hasta que se desmanteló. Parte de los problemas que acabaron con su corporación industrial se derivaron de los fracasos en las inversiones inmobiliarias, el emblema de la cuales fue Ciudad Ros Casares, ubicada en Vara de Quart y que acabó en manos de Banco Sabadell, como principal entidad acreedora como heredera de la CAM. El proyecto de fábrica siderúrgica en Parc Sagunt e inversiones en terminales portuarias no pudo ejecutarlos por el estallido de la crisis de 2008.
Partido del Ciudad Ros Casares, en una imagen de 2012. / CIPRIANO FORNAS / LEV_012
Ros Casares patrocinó un equipo femenino baloncesto. El club se fundó en 1996, al heredar los derechos deportivos del Popular Bàsquet Godella, y desapareció el 29 de mayo de 2012 tras ganar la Liga y la Euroliga. El Ros Casares fue el club más laureado del baloncesto femenino español y uno de los grandes de Europa. Fue absorbido por el Valencia Basket.
Fuente: Levante – EMV












