Desde la Asamblea General de la ONU, la masacre aún latente de Israel en la Franja de Gaza, así como la guerra en Irán sin horizonte de paz cercano o duradero ha tenido cabida este miércoles. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha tomado la palabra alzando la voz por estas dos cuestiones que mantienen en vilo el corazón y la estabilidad de Oriente Próximo.
El principal mandatario de Teherán ha arrancado con un discurso cargado de señalamiento hacia el Gobierno de Benjamín Netanyahu y su genocidio contra el pueblo palestino, así como su inquina contra el pueblo iraní en la guerra que comenzó junto a Estados Unidos hace más de seis meses atrás. «Más de 80.000 civiles inocentes han sido asesinados en Gaza, millares desplazados. Están cometiendo genocidio utilizando las supuestas tecnologías con las que cuentan y luego tachan a otros de terroristas. ¿Somos nosotros la fuente de inestabilidad? ¿Los que cometemos actos terroristas? ¿Son ellos los protectores de la paz y la estabilidad? No se ha respetado ninguna Ley de Derecho Internacional por su parte», ha condenado.
En estos términos, Pezeshkian ha alertado de esta manera que «un pueblo que no se puede defender en el mundo de hoy va a ser pisoteado», denunciando así que esta realidad viene en manos de «los poderosos» que «en lugar de pensar en la humanidad, la justicia y la democracia, parecen ser los que crean y protegen la inestabilidad y la destrucción».
Tirando de la historia reciente, en los últimos dos siglos, según ha manifestado, Irán «no ha atacado a ningún país o región», sino que siempre ha actuado en clave de defensa a ataques externos, lamentando así que precisamente estos poderes internacionales, en clara alusión a Estados Unidos, les acusan de «ser la fuente de inestabilidad» y se les tacha de «terroristas»: «La senda que hemos elegido para nuestra nación requiere poder para defendernos, no para cometer agresiones, buscamos energía para progresar, no para amenazar a las sociedades con armas».
Defiende la «tecnología nuclear pacífica» frente al relato de Trump
En lo que concierne a su progreso tecnológico, el presidente iraní ha desmontado las amenazas y relato del presidente de la Casa Blanca, Donald Trump, sobre presuntas armas nucleares. A la contra, ha defendido que su país requiere de la energía para «progresar», expresamente, una tecnología nuclear pacífica que «forma parte del proceso inherente» de futuro de la región.
«No aceptamos que solo esté a disposición exclusiva de un puñado. No vamos a bajar la cabeza y ceder el derecho que nos corresponde. Decimos que no a las armas nucleares, pero no a las limitaciones a esta energía. Nuestra paz no se conseguirá en el campo de batalla, pero tenemos que brindar la seguridad necesaria a nuestro pueblo, buscamos cooperación para lograr seguridad», ha aseverado.
«Israel tiene las bombas y armas de destrucción masiva»
Pezeshkian ha proseguido señalando desde la tribuna de la Asamblea de la ONU que su país «nunca fue el agresor, no comenzó esta guerra» y que en todo momento se han mostrado dispuestos a la negociación, pero la guerra es «impuesta». En este sentido, ha hecho énfasis en que las bombas nucleares y atómicas «están en manos del régimen israerlí», el cual «ha asesinado de manera salvaje a más de 70.000 inocentes en Gaza, pero Irán se sienta en la mesa de negociación es bombardeado».
«Israel tiene las bombas y las armas de destrucción en masa, no es miembro del Tratado de No Proliferación. Sin embargo, durante su vergonzosa existencia no ha permitido ni una inspección se les premia con todos los medios necesarios para que bombardeen cualquier capital de la región a voluntad. El arma nuclear está en Israel pero los inspectores están en Irán; Israel asesina pero es Irán el que padece las sanciones», ha advertido.
El presidente de Irán, en lo que concierne al mandato de Washington, ha incidido en que somete a sacrificio a la población del país afectado «para legitimar sus intereses», pero «Irán no busca un trato especial, sino la igualdad de derecho»: «Durante nuestra historia hemos aprendido que un mundo que no tiene poder es peligroso, pero un mundo en el que solo se entiende el idioma del mal y del acoso no es seguro. No podemos permitir que el siglo XXI vuelva a la era en la que solo los poderosos y los acosadores dominan«, ha enfatizado.
«No podemos hablar de paz y hacer caso omiso de Palestina. La paz duradera en Asia Occidental es imposible sin justicia para Palestina. Mientras persista la ocupación, la agresión y la injusticia en el mundo, continuará la resistencia», ha advertido sobre el pueblo palestino y la agonía que aún sufre a manos de Israel.
















