Iker Bravo, exdelantero de la UD Las Palmas y que ahora milita en el Watford de la Segunda inglesa, detalló su padecimiento en la Isla, en un ciclo en el que disputó 377 minutos (17 partidos) y no vio puerta. «En estos últimos seis meses, lo pasé muy mal».
«No te sabría decir una razón, aunque tengamos la culpa o no, te caen más hostias de la que te deberían caer. Me cayeron muchas sin sentido. Ya no tengo ‘X’ ni redes sociales, te acaba afectando mentalmente». Además, incide en que en la UD careció de fortuna.
«Puse todo de mi parte, lo intenté todo y no me salió nada. No sé si soy un jugador diana como Vinícius, que está a un nivel muy alto. Al final, me caen más hostias sin sentido y por la cara de las que me deberían caer. Es de gente que no tienen ni idea. Solo saben decir cuatro tonterías.Me hacen mucha gracia», valoró ayer en Radio Marca.
Disfruta de su paternidad y de la concentración con la Sub 21 en Las Rozas (Madrid), donde se reencuentra con Herzog. «Mi familia siempre ha estado ahí, mi mujer se ha portado de una manera increíble. Cuento con los dedos de una mano a los amigos de siempre. Cuando te vas de fiesta, todos te llaman (…) Se delatan solos, pero te debes adaptar. Mis amigos de verdad me fueron a ver a Canarias. Luego hay gente que se cree más lista de lo que es».
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