El calendario astronómico indica que el hemisferio norte ya ha entrado oficialmente en el otoño pero en países como España los termómetros siguen estancados en el verano. Según afirma la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el otoño español arranca con temperaturas hasta 10 grados por encima de lo normal, máximas que podrían rozar los 40 grados en algunos puntos del país y valores que, en algunas regiones, recuerdan más a los de meses como julio y agosto que no a los de finales de septiembre. Los pronósticos apuntan a que estas temperaturas excepcionalmente altas para la época se alargarán hasta como mínimo finales de esta semana dejando así una marcada anomalía térmica en todo el país. Esta previsión encaja además con la tendencia que indican los modelos estacionales, en los que se pronostica un otoño más cálido de lo normal en toda España y, probablemente, más lluvioso de lo normal en buena parte del Mediterráneo.
Los registros de este martes, el último día oficial del verano astronómico en España, indican que casi un centenar de estaciones meteorológicas españolas registraron valores por encima de los 35 grados y, en algunos casos, incluso se rozaron los 40 en puntos de Badajoz, Huelva y Ourense. Todo apunta a que estos valores se repetirán también de cara a este miércoles, el primer día del otoño, donde se esperan valores por encima de los 30 grados en prácticamente todo el país, máximas por encima de los 35 en amplias zonas del interior y del sur peninsular y valores que rozarán los 40 grados en la provincia de Badajoz. En Catalunya se esperan máximas por encima de los 32 grados tanto en Lleida como en la zona de Terres de l’Ebre. Para los próximos días hay activados avisos amarillos por calor en al menos tres comunidades autónomas ante la previsión de temperaturas inusualmente altas para la época y que podrían ser peligrosas para la salud.
La Agencia Estatal de Meteorología mantiene activados avisos amarillos por calor ante unas temperaturas que resultan inusualmente elevadas para la época
Según explica el meteorólogo Rubén del Campo, de la Agencia Estatal de Meteorología, «durante lo que queda de esta semana, el tiempo seguirá siendo completamente veraniego en gran parte de España». El especialista afirma que desde ahora hasta como mínimo el próximo fin de semana se esperan temperaturas muy elevadas para las fechas en las que estamos, con valores entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual para finales de septiembre en muchas zonas del interior peninsular y también en Canarias. En algunas áreas del norte de la península, el calor será todavía más excepcional con temperaturas superiores a los 10 grados respecto a la media habitual para esta época del año.
Posible cambio de tiempo
Los modelos apuntan a que durante el fin de semana comenzarán a aparecer algunos cambios, aunque todavía continuará el calor. El sábado seguirá siendo un día muy cálido, sobre todo en el centro y sur de la Península, donde se podrán superar los 35 grados y acercarse a los 40 en el Valle del Guadalquivir. En el este peninsular las temperaturas bajarán ligeramente debido a la entrada de viento de levante, algo más fresco. Este descenso no supondrá un ambiente frío, sino simplemente una reducción respecto a los valores extremadamente altos de los días anteriores. El domingo continuará el descenso térmico, especialmente en el oeste peninsular, aunque podrían subir las temperaturas en el nordeste. A pesar de la bajada, seguirá predominando un ambiente muy cálido para la época, con más de 32 o 34 grados en zonas del Cantábrico oriental, el Valle del Ebro, el centro y sur peninsular, además de Canarias.
El episodio de calor extremo que atraviesa España comenzará a remitir ligeramente durante el fin de semana, aunque los termómetros seguirán marcando cifras muy superiores a la media estacional
De cara a la próxima semana existe todavía cierta incertidumbre, aunque los modelos meteorológicos ya empiezan a apuntar a un posible cambio de tendencia con un descenso generalizado de las temperaturas y la posible llegada de un frente. Los expertos afirman que, de confirmarse este fenómeno, la semana que viene podríamos despedirnos del calor más extremo y registrar, por fin, valores más normales para finales de septiembre y comienzos de octubre. También podría llegar un frente que dejaría lluvias en zonas del norte y oeste de la Península aunque, por ahora, todavía no hay nada de confirmado.
Suscríbete para seguir leyendo













