El colorido extremo de las ferias, con verdes y azules metálicos en los coches de choque y los amarillos deslumbrantes de las camas elásticas, se alternó en la Feria de Nules con un paisaje poco frecuente en este espacio de diversión para niños: el negro y las cenizas del ‘tren de la bruja’ que se calcinó en la madrugada del miércoles, poco antes de la apertura del recinto ferial.
Con motivo de la Feria de Ganadería y Maquinaria Agrícola, los diversos feriantes han puesto los últimos días a punto sus atracciones. En medio de la hilera de atracciones situadas en el parque de la Granja, una de ellas estaba acordonada y quemada por completo. Solo queda en pie la estructura y un cartel que reza «si le quitas la escoba a la bruja, un viaje gratis». Pero ya no habrá más viajes allí: «Esta atracción llevaba con nosotros desde que yo era niño, hace 20 o 25 años, emocionalmente es muy duro verla así«, cuenta a Mediterráneo Jonathan, el hijo del propietario de la atracción.
La investigación
Jonathan sí montó en la feria otra atracción de la que él mismo, que ha continuado en el negocio familiar, es propietario, pero el palo por haber perdido un medio de vida continúa. «Esa atracción era nuestra salida», lamenta Jonathan, que confirma que su padre ya ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil, tal y como ya adelantó este diario el pasado miércoles.
«No sabemos lo que ha pasado», explica este feriante. Todas las hipótesis están abiertas y la Benemérita deberá investigar para ver qué o quién puede estar detrás del incendio.
Una atracción como este ‘tren de la bruja’, explica otro trabajador de la feria, realiza unos 15 viajes cada día (abriendo unas 4 horas al día). Eso significa que, si de media tuviera un 50% de sus 24 plazas ocupadas, se genera un bruto de 5.376 euros al día. Evidentemente, no todo es ganancia para el feriante, pero en cualquier caso es un dinero considerable que se ha convertido en cenizas.
Llamaradas
Los primeros que llegaron al lugar del incidente fueron integrantes de la comisión de fiestas del barrio de Sant Xotxim, que tenían una noche taurina con una doble embolada, tal y como explicaron fuentes de la Comisión de Fiestas. Según relataron, cuando fueron conscientes de lo que estaba sucediendo acudieron de inmediato pero «aquello ya estaba ardiendo, las llamas eran impresionantes y se escuchaban como explosiones».
La atracción amaneció precintada por la Policía Local de Nules y la investigación esclarecerá las causas de un suceso que ha dejado a unos feriantes, una profesión itinerante que se mueve muchas veces entre incertidumbres, en una delicada situación, al perder la atracción con la que se ganaban la vida.
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